"La precisión en traumatología ya no es una opción, es una obligación clínica". Con esta afirmación,
el traumatólogo Pedro J. Delgado resume uno de los cambios más profundos que ha vivido su especialidad en las últimas décadas. La frase no es un eslogan tecnológico, sino una constatación médica: en un campo donde unos milímetros pueden marcar la diferencia entre el éxito y la complicación,
la incorporación de tecnologías avanzadas ha dejado de ser un lujo para convertirse en una exigencia asistencial.
Seguir leyendo...