La temporada 2025 ha dejado claro que la Real Sociedad no es competitiva. No se puede permitir que un equipo de LaLiga saque menos de la mitad de los puntos posibles en casa y apenas gane fuera de ella. Anoeta, que históricamente ha sido un fortín, ya no cumple ese papel; la Real pierde demasiados puntos en su estadio y depende de la buena voluntad del rival para sumar. Esa irregularidad local refleja un problema de fondo: el equipo carece de la consistencia que se espera de un conjunto de Primera División.
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