El bono alemán acelera y cambia el equilibrio financiero en Europa y Estados Unidos
La rentabilidad del bono alemán a diez años se sitúa en el entorno del 2,9% en el mercado secundario, un nivel que no se observaba desde 2023. Este avance supone un nuevo máximo anual y refleja un cambio relevante en la percepción de riesgo de la deuda de Alemania, tradicionalmente considerada el activo refugio por excelencia de la eurozona.
El movimiento se produce en una semana marcada por una negociación reducida y una liquidez más limitada en los mercados de renta fija. En este entorno, los rendimientos de los bonos alemanes, tanto a diez como a treinta años, han repuntado con mayor intensidad que los de otros países europeos.
Más deuda y mayor exigencia del mercado
El mercado está descontando un aumento significativo de la oferta de deuda alemana. Los planes para ampliar las emisiones por encima del medio billón de euros, junto con los programas de inversión en infraestructuras y defensa, están elevando la prima exigida por los inversores.
Estas decisiones se producen bajo la supervisión del Banco Central de Alemania, en un momento en el que no se esperan cambios inmediatos en la política monetaria del Banco Central Europeo. La combinación de mayor endeudamiento y estabilidad en los tipos oficiales está presionando al alza los tramos largos de la curva alemana.
Una curva más inclinada
La curva de deuda alemana ha ganado pendiente a lo largo del año. Los vencimientos cortos se han mantenido relativamente estables, mientras que los plazos largos han reflejado con mayor claridad el impacto de los estímulos fiscales anunciados por el Gobierno.
Desde el sector financiero, entidades como :contentReference[oaicite:1]{index=1} estiman que el bono alemán podría moverse en un rango de entre el 2,7% y el 2,9% hacia finales de 2026, consolidando así un nuevo nivel estructural de rentabilidad.
El diferencial con Estados Unidos se estrecha
El repunte del bund también tiene implicaciones internacionales. Aunque la rentabilidad del bono estadounidense sigue siendo superior, en torno al 4,1%, la diferencia entre ambos se ha reducido hasta la zona de los 125 puntos básicos.
Este estrechamiento no se veía desde mediados de 2023 y refleja que el mercado está exigiendo una mayor compensación por mantener deuda alemana, al tiempo que reevalúa el riesgo relativo de Estados Unidos.
Comparación con la deuda europea
Dentro de la eurozona, el movimiento del bono alemán marca distancias con otros emisores. El diferencial con el bono español a diez años ha caído por debajo de los 45 puntos básicos, mínimos no vistos en más de quince años.
En Francia, la rentabilidad del bono a diez años se sitúa claramente por encima, mientras que Italia mantiene un rendimiento superior al alemán pese a haber reducido su prima de riesgo en los últimos meses.
Un cambio estructural en la renta fija
El avance acumulado del bono alemán en 2025 ronda los 50 puntos básicos, por encima de la media europea. Este comportamiento refuerza la idea de que la deuda pública de los principales países desarrollados ya no se percibe como un activo de bajo riesgo absoluto.
Las políticas fiscales expansivas adoptadas durante la pandemia y en los años posteriores han dejado un legado de mayores niveles de endeudamiento. En varios países europeos, las rentabilidades reales de los bonos ya superan el crecimiento real del PIB, una señal que el mercado sigue de cerca.