Una de las críticas más recurrentes que se hacen a Europa es que a veces no muestra mano dura frente a quienes incumplen la ley. Esto llama especialmente la atención a personas que llegan desde otros lugares del mundo, acostumbradas a respuestas sociales y legales mucho más severas. Sobre este asunto ha hablado Lin, creador de contenido de origen asiático y uno de los conductores del pódcast 'Un Chino y Medio', en el que analiza en español distintos aspectos de su país de origen. En uno de los clips más recientes del programa, el joven reflexiona sobre la forma en que en Europa se afrontan ciertas conductas delictivas. «Siento que en Europa no se castiga lo suficiente las malas acciones», afirma al principio de su intervención. A su juicio, existe una tendencia a mirar mal cualquier respuesta firme y a asociar el castigo con algo casi moralmente reprobable. «Cada vez me doy más cuenta de que aquí como que el castigar mucho hasta se ve mal», señala, antes de poner ejemplos habituales: «Es como que, uy, pobrecito, no sé qué, tiene que robar para comer o cosas así». Para él, el problema es que, «la gente ve que hay malas acciones y en vez de ponerle un remedio como que intentan justificarlo». En el mismo clip interviene otro integrante chino del pódcast, que aporta una experiencia personal. Recuerda que su padre cuando abrieron un bazar en España se quejaba de que siempre había ladrones que le robaban. «Eso si pasa en China, decimos ladrón y van todos a pegarle, ¿sabes?». «Ese tío está como haciendo mal al país, dando mala imagen», afirma, «no solo está traicionando al comerciante, está traicionando a la comunidad y, por tanto, traiciona al país».