Aviso a autónomos: la Seguridad Social reclamará la tarifa plana a quienes ganaron más del SMI
La tarifa plana es una medida que implementó por primera vez en 2013 con el objetivo de fomentar el emprendimiento y no fue hasta diez años después cuando experimentó su última modificación, tras la entrada en vigor del nuevo sistema de cotización por ingresos reales. Por tanto, desde 2023 todos los nuevos autónomos pueden disfrutar de una bonificación de las cotizaciones durante el primer año, que es lo que se conoce como la tarifa plana. Esta consiste en "el pago de una cuota de 80 euros al mes durante los primeros 12 meses de alta si el autónomo se da de alta por primera vez en trabajo autónomo", tal y como explican desde la web de la Seguridad Social.
Además, la Seguridad Social permite a los trabajadores por cuenta propia mantener la cuota reducida también durante el segundo año: "podrás solicitar la prórroga de la tarifa plana cuando preveas que tus rendimientos van a ser inferiores al salario mínimo interprofesional (SMI)".
A partir de enero, la Seguridad Social comenzará a regularizar las cuotas correspondientes a 2024 y revisará los casos de autónomos que prolongaron la tarifa plana el segundo año sin cumplir el requisito de ingresos.
En 2024 el SMI se situó en 15.876 euros anuales, lo que equivale a 1.323 euros al mes. Por tanto, para conservar la tarifa plana, los autónomos debían mantener unos rendimientos netos anuales por debajo de esa cifra durante ese año. Si siguieron disfrutando de esta cuota reducida pese a superar el salario mínimo, la revisión dará lugar a resoluciones individualizadas en las que se notificará a cada autónomo si pierde el beneficio y cuánto deberá devolver.
Por ejemplo, un autónomo que inició su actividad en enero de 2023 y prorrogó la tarifa plana en 2024 debía mantener rendimientos netos anuales inferiores al SMI de ese año (15.876 euros). Si finalmente obtuvo 18.500 euros, quedó en el tramo de ingresos de 1.500 a 1.700 euros mensuales, lo que implica una cuota aproximada de 294 euros al mes. Al haber pagado solo 80 euros mensuales gracias a la tarifa plana, la Seguridad Social podría reclamarle la diferencia: unos 2.568 euros entre lo que debía haber cotizado (3.528 euros) y lo que realmente abonó (960 euros).
El trabajador autónomo deberá devolver la diferencia entre lo ingresado con esta cuota reducida y lo que le correspondía pagar sin el beneficio. Esto podría traducirse en reclamaciones de la Tesorería que irían desde unos 1.700 euros hasta alrededor de 6.000 euros en los casos de autónomos que, al prorrogar la tarifa plana, hayan superado los 6.000 euros mensuales de ingresos durante su segundo año de actividad.