Thibaut Courtois jugaba en el Atlético de Madrid y fichó por el Real Madrid, donde se ha convertido en uno de los mejores porteros del planeta. Sus reflejos han dado puntos y sus paradas han conllevado títulos. Para los colchoneros, siempre será un traidor del que han tenido que terminar quitando la placa que le habían puesto, a modo de homenaje.
Joan Garcia jugaba en el Espanyol, era un canterano que se besaba el escudo cuando conseguía que, con sus paradas y con la energía de
Manolo González, el equipo lograse quedarse en Primera División. Tras pagar la cláusula de rescisión de 25 millones, fichó por el Barça.
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