Los salarios superiores a los 5.101,2 euros al mes pagarán una cotización extra en 2026: así queda la cuota de solidaridad
Los salarios más altos cotizarán más que el resto. Así lo establecieron las últimas reformas de las pensiones (2021 y 2023) y este compromiso se recrudecerá en 2026, con la subida de la cuota de solidaridad a la que se suma el alza del Mecanismo de Equidad Intergeneracional, que sí afecta a todos los salarios.
En 2026, sube la sobrecotización que supone el llamado el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una cotización adicional recogida en la reforma de las pensiones de 2021 y que se empezó a aplicar en 2023 para aumentar el Fondo de Reservas de la Seguridad Social, con el objetivo de fortalecer el sistema de pensiones. Se aplica a todos los salarios, independientemente de su cuantía, no otorga derechos adicionales para la pensión y también afecta a los trabajadores autónomos. En 2023 el porcentaje del MEI se fijó en el 0,60% y sube a razón de un 0,10% cada año hasta 2029, año en el que quedará situado en el 1,2%, para mantenerse en el porcentaje resultante desde 2030 a 2050. Así, en 2026 el MEI se establece en el 0,9% para 2026 (0,8% en 2025), con una distribución del 0,75% a cargo del empresario y del 0,15% del trabajador.
La segunda “pata" de la reforma de las pensiones de Escrivá, la de 2023, incluye la denominada cotización adicional de solidaridad, más conocida como cuota de solidaridad, que se empezó a aplicar en 2025. Esta consiste en un recargo extra sobre los salarios que superen la base máxima de cotización (5.101,2 euros) y que será progresivo desde 2025 hasta 2045. En 2026 se aplican las siguientes cuotas solidarias en función de tres tramos de rendimientos: 1,15% (el 0,96% irá a cargo de la empresa y cerca del 0,19% correrá a cargo del trabajador) si el salario supera la base máxima en un 10%, 1,25% si es entre un 10% y un 50% mayor o 1,46% si es un 50% superior. En 20 años se alcanzará el tipo definitivo, que será del 5,50%, 6% y 7%, según el tramo.
Teniendo en cuenta que la base máxima será de 5.101,2 mensuales en 2026, el tipo de cotización fijado por Seguridad Social para el próximo año para la aplicación de esta cuota de solidaridad será del 1,15% para los salarios de entre 5.101,2 euros y 5.611,32 euros, correspondiendo el 0,96% a la empresa y el 0,19% al trabajador. Si el salario percibido está entre los 5.611,33 euros y los 7.651,8 euros mensuales, el tipo de cotización será del 1,25% (1,04% a cargo de la empresa y 0,21% a cargo del trabajador), mientras que si se cobran más de 7.651,8 euros mensuales, el tipo de cotización alcanzará el 1,46%, siendo el 1,22% a cargo de la empresa y el 0,24%, a cargo del trabajador. Pero es un sistema progresivo, por lo que las cuotas se aplican por tramos. Así, si el salario fuera superior a los 7.651,8 euros mensuales, es decir, si superara en un 50% la base máxima, se aplicarían los tres tipos de cotización adicional (1,15%, 1,25% y 1,46%) en sus correspondientes tramos.
Esta cuota está directamente vinculada al destope de las bases máximas de cotización. Con la última reforma de pensiones, la de 2023, se introdujo el destope de las bases máximas de cotización -acompañado de un aumento de la pensión máxima diez veces inferior-. En el caso de las bases máximas, al IPC se le sumará una cuantía fija de 1,2 puntos cada año del periodo 2024-2050. Esto supone que, para 2025, la base máxima de cotización subirá un 3,9% (el 2,7% del IPC promedio más un 1,2% adicional), para situarse en 5.101,2 euros brutos mensuales (61.214,4 euros al año). Al tiempo que aumenta la base máxima de cotización, la pensión máxima se incrementa en 2025 con el IPC más un 0,115 puntos porcentuales adicionales, según determinó dicha reforma. De este modo, con la revalorización del 2,7% del IPC más ese porcentaje adicional, la pensión máxima se situará en 2026 en 3.359,6 euros mensuales por 14 pagas, frente a los 3.267,6 euros de este año.