El euríbor se agota como fuente de ahorro de las familias tras cerrar diciembre con su quinta subida consecutiva
El euríbor se había convertido en los últimos meses en el gran aliado de muchos hipotecados. Pero el indicador al que están referenciados la mayoría de los préstamos para compra de vivienda a tipo variable está próximo a agotarse como fuente de ahorro para las familias. De hecho, en el caso de los que tienen una hipoteca a seis meses, ya es una carga.
A falta de un día para que cierre el mes, el euríbor camina hacia su quinta subida consecutiva al cotizar en el 2,269%, por encima del 2,217% en que cerró noviembre.
Para los que tienen una hipoteca tipo de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1%, esta cotización implica que sus cuotas mensuales apenas se reducirán en 13 euros dado que, en diciembre de 2024, el euríbor cerró algo por encima, en el 2,436%. En términos anuales, supondrá un ahorro de 156 euros.
Peor, sin embargo, lo tienen los titulares de hipotecas variables de revisión semestral. En este caso, y para el mismo préstamo tipo, sus cuotas se incrementarán en 15 euros, lo que al cabo del semestre supondrá una subida de 90 euros, superior a los 75 que ya afrontaron los que tuvieron que revisarla con el euríbor del pasado mes de noviembre.
Pese a esta nueva subida, los expertos consideran que el euríbor ha entrado en una fase de estabilización condicionado por la política del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los tipos en el 2%. Laura Martínez, portavoz de iAhorro, estima que salvo sorpresas macroeconómicas relevantes, en 2026 «el escenario más probable es el de un mantenimiento de los tipos oficiales en niveles cercanos al 2% durante buena parte del año, lo que limitaría los movimientos bruscos del euríbor, que también se situará en niveles similares a los actuales al menos hasta que el BCE vuelva a mover ficha».
Pablo Vega, experto del comparador de hipotecas de Roams, coincide en que «mientras la inflación esté controlada, no hay motivos de fondo para una subida de tipos» que empuje a fuertes subidas al euríbor.
Desde Kelisto, su portavoz, Estefanía González, explica que el BCE «solo empezará a bajar tipos cuando tenga plena confianza en que la inflación converge de forma estable hacia el 2%, lo que apunta a un proceso lento y condicionado por los datos. Por eso, –y con la máxima cautela– consideramos que es probable que en las primeras reuniones de 2026 veamos continuidad en la política actual y no recortes, y que el euríbor se mantenga en niveles similares a los actuales durante los primeros meses del año, lo que provocaría subidas en la cuota de las hipotecas variables que se revisen anualmente de cara a la próxima primavera».
El pasado mes de abril, el euríbor se situó en el 2,143%, por debajo ya del nivel que marca ahora, lo que llevaría a una subida de cuotas hipotecarias.