Los triángulos de emergencia ya son cosa del pasado. Desde hoy son definitivamente sustituidos por la baliza V-16 conectada, un dispositivo luminoso que, además de preseñalizar una emergencia, transmite la ubicación para que aparezca en los navegadores de otros conductores y en los paneles de la carretera con el fin de alertar de que hay un posible «obstáculo» en la carretera. Tras su colocación, el conductor sigue siendo el responsable de llamar a los servicios de emergencia o a su grúa en caso de accidente o avería. Este cambio, y obligatoriedad, a pesar de haberse notificado a todos los propietarios de un vehículo hace meses, aún es muy confuso. Por ejemplo, es vital entender que solo son válidas las balizas que geolocalicen el incidente. Si nuestro dispositivo no tiene tarjeta SIM interna o conexión a la red, dejará de ser legal. Para evitar multas y garantizar la seguridad , se recomienda verificar tres puntos clave antes de comprar o usar su dispositivo. Primero, el código de homologación, que debe aparecer en la tulipa (el cristal plástico), en la caja y en el manual. Debe empezar por las siglas LCOE o IDIADA, seguido de una numeración tipo «LCOE XXXXXXXXXXG1». En segundo lugar, la fecha de caducidad. La conectividad debe estar garantizada por un mínimo de 12 años. Busque esta fecha impresa tanto en el embalaje como en el propio dispositivo. Por último, y todavía en caso de duda, consulte siempre el listado de marcas y modelos certificados en la web oficial de la DGT. Asimismo, el dispositivo luminoso V16 debe cumplir con unos criterios de seguridad , que están recogidos en el Reglamento General de Vehículos en su Anexo XI. Tiene que emitir destellos de color amarillo auto, y el sistema óptico debe estar diseñado de forma que la luz cubra un campo de visibilidad horizontal de 360 grados y en vertical un mínimo de ±8 grados hacia arriba y hacia abajo. La intensidad debe ser en el grado 0, entre 40 y 80 candelas efectivas, y en los grados ±8, de un mínimo de 25 candelas. En ambos casos, dicha intensidad debe asegurar una autonomía durante al menos 30 minutos; así como tener un grado de protección IP referente a la estanqueidad y residencia a la humedad: al menos será IP54. También el equipo estará diseñado para quedar estable sobre una superficie plana , no desplazándose frente a una corriente de aire que ejerza una presión dinámica de 180 Pa, en la dirección más desfavorable para su estabilidad. En este sentido, hay que tener en cuenta que el dispositivo está diseñado para quedar adherido sobre una superficie metálica plana. Sin embargo, en el caso de disponer de un vehículo con techo de cristal o fibra, los expertos de Norauto destacan la importancia de asegurarse antes de adquirir la baliza, si el modelo viene equipado con el accesorio correspondiente para adherirse a este tipo de material. Sin olvidar que debe garantizar el funcionamiento de la luz a temperaturas de −10 ºC y 50 ºC, y una frecuencia de destello de entre 0,8 y 2 Hz. La alimentación del dispositivo será autónoma a través de una pila o batería que deberá garantizar su uso al cabo de 18 meses. También son óptimos aquellos dispositivos que utilicen una batería recargable, siempre que la carga del mismo se pueda realizar en el propio vehículo.