Lograr el equilibrio en nuestra alimentación es una de las bases fundamentales para disfrutar de una buena salud, y prevenir con ello enfermedades a medio o largo plazo. De ahí la importancia de saber elegir . ¿Puede ser saludable comer de lata y de bote? Correcto, pero con matices, ya que siempre suelen estar presentes las dudas de si su contenido en sal o en mercurio las hacen saludables. Y es que por comodidad y conservación, los alimentos enlatados - especialmente pescados como el atún, las sardinas o el bonito - han mostrado una tendencia de crecimiento constante en los últimos años. Estos productos ofrecen proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega 3 beneficiosos para el corazón . Ante las posibles dudas que surgen con estos productos, la nutricionista Blanca García-Orea , especializada en microbiota y alimentación saludable, ha querido responder a varias cuestiones en una entrevista en Herrera en COPE: qué tipo de atún es mejor, cómo decidir entre los diferentes formatos y con qué frecuencia conviene consumirlo. La primera diferencia importante está entre el atún claro -generalmente de especies más grandes, y el que figura simplemente como atún en la etiqueta. Según la experta, este último suele proceder de especies más pequeñas, lo que lo convierte en una opción más recomendable. «Las especies pequeñas acumulan menos metales pesados como el mercurio , por lo que resultan más seguras para un consumo habitual», explica. Otro aspecto clave está en el envase. La nutricionista sugiere optar por el atún envasado en vidrio antes que en lata , ya que, además de conservar mejor las propiedades del alimento, evita la posible migración de metales o compuestos del propio envase . Aunque reconoce que el formato en lata sigue siendo práctico, el cambio al vidrio supone «una mejora en términos de calidad y seguridad alimentaria». Respecto al tipo de conservación, García-Orea considera que el atún al natural es la mejor elección , pues no incorpora aceites añadidos ni sodio extra. No obstante, tampoco descarta otras opciones: el atún en escabeche, pese a contener algo de aceite de girasol, puede incluirse de forma ocasional en la dieta. En caso de preferirlo en aceite, recomienda buscar versiones elaboradas con aceite de oliva virgen , mucho más saludable que los aceites refinados. Por último, la nutricionista advierte sobre los excesos. «No deberíamos consumir más de una o dos latas de atún a la semana», señala la nutricionista, recordando que este límite ayuda a reducir la exposición a metales pesados sin renunciar a los beneficios nutricionales del pescado azul, como sus proteínas de alto valor biológico y sus ácidos grasos omega 3 .