Francia prohibirá las redes sociales a menores de 15 años para frenar el "veneno lento" digital
Francia se prepara para liderar una revolución legislativa en Europa con el objetivo de proteger la salud mental de las nuevas generaciones. El gobierno de Emmanuel Macron presentará en los próximos días un proyecto de ley que pretende prohibir el uso de plataformas de redes sociales a menores de 15 años a partir del curso académico 2026. Esta medida, inspirada en la reciente legislación de Australia, busca restringir el acceso a gigantes como Facebook, TikTok, Instagram y YouTube, alegando que el uso excesivo de pantallas está directamente relacionado con el descenso del rendimiento escolar y el aumento de trastornos psicológicos.
El texto del proyecto de ley no solo se limita al entorno digital, sino que también endurece las reglas en los centros educativos. La propuesta incluye la prohibición total de los teléfonos móviles en los institutos para jóvenes de entre 15 y 18 años, extendiendo una restricción que ya funciona en primaria y secundaria. Según el presidente Macron, permitir que un adolescente acceda a las redes sociales sin supervisión es comparable a subir a un niño a un coche de Fórmula 1 sin haberle enseñado a conducir; una analogía que refuerza la necesidad de un "código de circulación digital" antes de permitir el acceso pleno a la red
La urgencia de esta ley se apoya en una investigación parlamentaria que calificó a plataformas como TikTok de "veneno lento" para los menores. El informe denuncia que los algoritmos crean burbujas de contenido dañino que exponen a los niños a riesgos de acoso, desinformación y contenidos que incitan a la autolesión. Por ello, los legisladores proponen medidas extremas como un "toque de queda digital" nocturno, que inhabilitaría las redes sociales para jóvenes de hasta 18 años entre las 22:00 y las 08:00 horas, garantizando así el descanso y la desconexión necesaria para el desarrollo adolescente.
A nivel internacional, Francia no está sola en esta ofensiva, ya que países como Dinamarca, Noruega y Malasia también planean restricciones similares para 2026. La ministra de Desarrollo Digital, Anne Le Hénanff, ha asegurado que la ley será compatible con la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea (DSA), buscando un marco legal sólido que obligue a las plataformas a verificar la edad de sus usuarios de manera efectiva. Mientras tanto, las tecnológicas se defienden argumentando que se les utiliza como "chivos expiatorios" de problemas sociales más complejos que exceden el ámbito de sus aplicaciones.
Este movimiento legislativo llega en un momento político crítico para Macron, quien busca consolidar su legado en su último año de mandato frente a un Parlamento profundamente dividido. A pesar de las dificultades presupuestarias que atraviesa el país, el consenso sobre la protección de la infancia parece ganar terreno. El objetivo final es proteger a las generaciones futuras de los peligros que amenazan su capacidad de convivir en sociedad, estableciendo un límite firme frente a un entorno digital que, según las autoridades francesas, ha dejado de ser seguro para los más vulnerables.