Una investigación asegura que el sueldo de Christine Lagarde es un 50% más alto que lo declarado
El informe anual del Banco Central Europeo (BCE) señalaba que su presidenta, Christine Lagarde, cobró 464.000 euros solo en 2024. Este sueldo convierte a la parisina en la funcionaria mejor pagada de toda la Unión Europea. Ahora, el Financial Times revela que esto sería solo su sueldo base. Sumando complementos y bonus, la retribución ascendería hasta los 726.000 euros. Un 56% más.
El diario británico hace ese cálculo al incluir en su remuneración base otros ingresos. Por ejemplo, otros 135.000 euros anuales en dietas y alojamiento, y otros 125.000 por su puesto como uno de los 18 miembros del consejo de administración del Banco de Pagos Internacionales (BPI) concebido como un 'banco de los bancos centrales'.
Antes de publicar su investigación, el periódico económico trasladó su hipótesis tanto al BCE como al BPI, que se negaron a hacer comentarios. Solo el primero recordó que la retribución de Lagarde se rige por un acuerdo del comité de remuneraciones de la entidad, que aprobó esa cuantía para los presidentes del BCE cuando el organismo se fundó en 1998. Desde entonces, la cifra para el máximo cargo de la institución ha oscilado por los ajustes anuales que se aplica a todo el personal.
Si bien no entraña ninguna irregularidad, la noticia supone un "escándalo" para algunos eurodiputados, como Fabio de Masi, del partido alemán Sahra Wagenknecht, conservadores de izquierdas. El propio Financial Times incide que aunque los emolumentos de Lagarde sean un 56% más altos de los que el propio BCE declara, la información también refleja los límites en la política de transparencia de la institución comunitaria.
Es más, acentúa que el BCE no está sujeto a las mismas reglas de transparencia a las que sí están obligadas las grandes empresas que cotizan en los países miembros de la Unión.
Teniendo en cuenta que el mandato de Lagarde al frente del BCE expira en octubre de 2027 (y ya se busca sucesor), la francesa podría ganar más de 6,5 millones de euros durante sus ocho años al frente de la entidad, ya que tras su salida podrá seguir cobrando ciertos emolumentos para favorecer la transición. Además, la ejecutiva espera ganar una pensión de unos 178.000 euros procedente del BCE a partir de 2030, informa el periódico salmón.