La legión chilena se prepara para el Dakar 2026 entre experiencia y nuevos desafíos
La cuenta regresiva está en marcha. El 3 de enero se inicia una nueva edición del Rally Dakar en Arabia Saudita, y la legión chilena vive las horas finales antes de enfrentar el desafío más exigente del cross-country mundial. En motos, Ruy Barbosa, José Ignacio Cornejo y Tomás de Gavardo encabezarán la presencia nacional; en autos, Francisco “Chaleco” López, Ignacio Casale, Lucas del Río y Hernán Garcés volverán a asumir el reto del desierto.
Para algunos será continuidad; para otros, el comienzo de una travesía largamente soñada. En ese grupo aparece Ruy Barbosa, debutante en la competencia, quien resume el último año como una carrera paralela a la que está a punto de vivir. “Ha sido un camino súper duro, hasta ahora han sido 365 días. Así se llamaba el proyecto desde un principio”, explica. Su preparación incluyó trabajo físico, psicológico, rodaje internacional y la construcción de una estructura que hiciera viable su salto al Dakar.
Barbosa reconoce que la carrera siempre estuvo en su horizonte, aunque postergada. “Desde muy chico soñé con hacer esto. El Dakar pasaba por Chile y aspiraba a correrlo”, comenta. La decisión, asegura, llegó cuando coincidieron apoyo y madurez competitiva. “Ahora las cosas se dieron, tengo grandes marcas que están apoyándome, así que creo que va a ser un año muy movido representando a Chile”.
El piloto asume que ingresa a terreno desconocido. “Este Dakar es partir de cero”, afirma, evitando comparaciones y poniendo el foco en su propio proceso. “Si me toma uno, dos, tres o cinco años, tendrá que ser ese tiempo. La idea es llegar a dejar a Chile lo más alto posible”. En ese camino ha sido clave el acompañamiento de Tomás de Gavardo, con quien entrenó extensamente en el norte del país. “Con Tomás somos amigos desde muy chicos y ahora nos toca correr arriba de la moto juntos”, señala.
Para De Gavardo, esta será su cuarta participación en el Dakar. Su temporada estuvo marcada por un calendario exigente y por la recuperación de lesiones. “Esta preparación ha sido diferente. Tuvimos un segundo semestre intenso”, explica. Aunque reconoce dificultades físicas, se muestra confiado. “Lo importante es que las supe sobrellevar. Sigo sobrellevando, sobre todo, mi muñeca izquierda. Vamos ahí avanzando”.
En cuanto a los objetivos, es claro y cauto. “La base es terminar el Dakar. Después, si terminamos, va a salir todo bien. Estoy seguro de que vamos a mejorar lo que hicimos el año pasado”. También anticipa un escenario climático complejo. “He estado viendo el reporte de mucha lluvia. Hay que estar atento para poder atacar en el momento que uno sienta el cuerpo”.
En el mismo grupo aparece José Ignacio Cornejo, quien llega con la etiqueta de candidato. De Gavardo lo resume con claridad: “Somos tres motos, imagínate. Estamos junto a Nacho Cornejo, que va por su ansiado triunfo, y nosotros esperando nuestro momento”. El iquiqueño asoma como la principal carta nacional para pelear la clasificación general, respaldado por su experiencia y regularidad en las últimas ediciones.
En autos, los nombres históricos vuelven a decir presente. Francisco “Chaleco” López afrontará su decimoquinto Dakar, tras una preparación que tuvo un punto de inflexión en Marruecos, donde logró una ajustada victoria. “Ganar una carrera por 11 segundos después de correr casi 4 mil kilómetros… creo que nunca había ganado por tan poca diferencia”, relata. El triunfo tuvo un sabor especial. “Ese día salimos a asegurar un segundo lugar, casi tercero, y terminamos ganando. Tuvo un sabor muy dulce”.
La competencia le permitió recuperar ritmo tras una larga pausa. “Fue la primera carrera después del Dakar 2025. Pasaron siete meses sin subirme al auto. Entrenar es muy diferente a competir”, admite. Sobre el recorrido de 2026, anticipa un rally más técnico y estratégico. “Este Dakar ha cambiado un poco la tónica de tanta duna. Vienen dos etapas maratón, una la primera semana y otra la segunda, sin asistencia. Eso va a ser clave, va a ser un coladero tremendo”.
A nivel personal, López enfatiza la motivación intacta. “Vuelvo a mi versión decimoquinta y todavía me siento muy motivado y muy contento”, afirma.
También destaca el regreso de Ignacio Casale, tricampeón del Dakar, ausente en la edición 2025. “Ha sido duro estar afuera, pero vuelvo con energías recargadas y con un auto competitivo”, señaló. En su equipo estará Lucas del Río, mientras que Hernán Garcés representará a Chile en la categoría Ultimate.
Con históricos, favoritos y un debutante, la legión chilena se prepara para un Dakar que promete dureza extrema y condiciones climáticas adversas. Ruy Barbosa lo sintetiza en una frase que resume el espíritu del grupo: “Vamos a lo desconocido, pero preparados”.