Madrid estrena 2026 con una tradición dulce que reunió a miles en San Ginés
La histórica Chocolatería San Ginés, ubicada en el pasadizo del mismo nombre junto a la Puerta del Sol, volvió a protagonizar el primer día del año con un flujo excepcional de visitantes. Como ha informado La Razón, entre las 00:00 y las 08:00 horas del 1 de enero de 2026, el establecimiento madrileño recibió entre 5.000 y 6.000 personas deseosas de disfrutar de chocolate caliente con churros recién hechos tras las celebraciones nocturnas de Año Nuevo.
Una tradición madrileña que continúa
Tomar chocolate con churros en San Ginés tras las campanadas es una tradición profundamente arraigada en Madrid. La combinación de ubicación estratégica —muy cerca de la Puerta del Sol— y la costumbre social de reunir a amigos y familiares en los primeros momentos del año ha consolidado esta cita como un clásico gastronómico y cultural de la capital española. San Ginés, fundada en 1894, cuenta con más de un siglo de historia en la preparación artesanal de chocolate con churros, acogiendo tanto a madrileños como a turistas año tras año.
Colas desde medianoche
Según declaraciones del encargado, Daniel Real, la proximidad al epicentro de las celebraciones y la tradición de llegar caminando tras comer las uvas explican las largas colas que se forman desde la medianoche. Este flujo constante de clientes se mantuvo a lo largo de la madrugada, lo que explica la afluencia registrada en este inicio de año.
Detrás de los números: motivos y sentido de la afluencia
Más allá de la cifra de visitantes, el valor de esta costumbre radica en lo social y simbólico. Para muchos asistentes, acudir a San Ginés en la madrugada del 1 de enero es parte de un ritual colectivo que combina celebración, convivencia y gastronomía tradicional. Este fenómeno trasciende el simple consumo de churros y chocolate y se convierte en un momento de reencuentro con viejas amistades o con la propia ciudad.
Facturación y valor cultural
Si bien el negocio experimenta un aumento de actividad económica durante esta noche especial, el motivo principal por el que la chocolatería decide abrir en esta fecha no es puramente comercial. Según apuntó Real, la apertura responde más a mantener viva una tradición que a incrementar ingresos. Además, muchos clientes que solo visitan el establecimiento una vez al año aprovechan esta oportunidad para reencontrarse con el local y con sus costumbres.
San Ginés en la memoria de Madrid
La Chocolatería San Ginés no es solo un lugar para degustar chocolate con churros; es parte del tejido cultural de Madrid. Su historia centenaria y su apertura ininterrumpida durante todos los días del año la han convertido en un emblema de la gastronomía castiza. Incluso en días de especial significado, como el primer día del año, su capacidad de atraer a miles de personas demuestra la fuerza de las tradiciones culinarias en la vida urbana.
Este fenómeno, documentado nuevamente en el arranque de 2026, refleja cómo ciertos rituales gastronómicos mantienen viva la conexión entre la ciudad y sus ciudadanos, generando experiencias que van más allá del simple acto de comer.