¿Bugatti en la nieve? El CEO lo hace con un Tourbillon de 4 M€ y 1.800 CV
El CEO de Bugatti Rimac, Mate Rimac, ha publicado un vídeo en sus redes sociales donde aparece conduciendo un Bugatti Tourbillon de 1.800 CV bajo una fuerte nevada, acompañado de un Jeep Wrangler preparado para nieve como “comparativa” de uso. El objetivo no es exhibicionismo, sino probar en condiciones reales el comportamiento del hiperdeportivo con neumáticos de invierno, un factor que, según él, marca la diferencia en la conducción sobre nieve.
El hecho de ver a un coche de más de 4 millones de euros lidiando con nieve no es anecdótico: forma parte del programa de pruebas que Bugatti está realizando antes del inicio de entregas del Tourbillon. Rimac explica que este tipo de validaciones en carretera bajo condiciones severas ofrecen datos que ningún banco de pruebas puede reproducir totalmente.
Ficha técnica rápida
| Modelo | Potencia | Motorización | Tracción | Precio estimado | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| Bugatti Tourbillon | ~1.800 CV | V16 híbrido + 3 eléctricos | Integral | ~€3,8 M (~US$4,1 M) | Bugatti |
Tourbillon: de circuito al temporal
- El Bugatti Tourbillon es el sucesor híbrido del Chiron con tracción total y un motor V16 de combustión acompañado de tres motores eléctricos, ofreciendo una potencia combinada de unos 1.800 CV.
- El coche, con producción limitada a unas 250 unidades, ya tiene todas sus plazas comercializadas antes incluso de iniciar la fabricación, y su precio base ronda los ~€3,8 millones.
- Rimac ha llevado el coche a la nieve con un set de neumáticos de invierno de alto nivel; en el vídeo se ve que el coche, pese al enorme potencial y anchura de neumático, puede traccionar y moverse de forma controlada gracias a ese equipamiento.
En el clip publicado, que ya circula en redes, Rimac confronta de forma explícita el uso “lógico” de un 4×4 como el Jeep Wrangler frente a la opción “sorprendente” del Tourbillon. La moraleja de su mensaje es clara: no es el tipo de coche lo que importa en nieve, sino la preparación del mismo (especialmente las ruedas) para esas condiciones.
¿Qué se aprende de esto?
- Equipamiento sobre herencia técnica: un superdeportivo no es la elección típica para nieve, pero con neumáticos apropiados puede ofrecer más control que un vehículo mal equipado.
- Validación en condiciones reales: la ingeniería moderna de hiperdeportivos ya no se queda en pistas cerradas; se extiende a escenarios del mundo real incluso bajo temporal.
- El factor humano: pese al enorme par de 1.800 CV, la gestión de la potencia y las manos al volante siguen siendo decisivas.
Al final, lo que muchos conductores que se quedan atascados en nevadas deberían retener es esto: no basta con tener un coche de tracción total si no se equipa con neumáticos y puesta a punto correctos para nieve. Y que incluso una bestia de 1.800 CV puede ser manejable sobre nieve si se aborda con respeto y conocimiento del material.