Así es el USS Iwo Jima (LHD-7), el buque de guerra que traslada a Nicolás Maduro a Nueva York
Tras la operación militar estadounidense que resultó en la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, ambos fueron trasladados a bordo del buque de asalto anfibio USS Iwo Jima (LHD-7), el presidente Donald Trump confirmó que los detenidos están siendo llevados a Nueva York a bordo de este navío de la Armada de los Estados Unidos, donde enfrentarán cargos por narcoterrorismo en una corte federal.
El Iwo Jima, un buque de 257 metros de eslora y más de 40,500 toneladas de desplazamiento, se convirtió en el centro de atención global como el lugar de custodia temporal del mandatario venezolano.
El USS Iwo Jima es el séptimo buque de la clase Wasp, la columna vertebral de la proyección de poder anfibio de la Marina de los EE.UU, diseñado como un buque multipropósito, puede llevar a bordo una combinación de más de 30 aeronaves.
Para esta misión, su amplia cubierta de vuelo y hangares resultaron esenciales para recibir a los helicópteros de operaciones especiales que trasladaron a Maduro desde Caracas, además, puede transportar una fuerza de desembarco de hasta 1,894 marines junto con sus vehículos y equipos, que se despliegan a tierra mediante lanchas de desembarco o directamente mediante las aeronaves.
Un historial marcado por operaciones de alto perfil
El Iwo Jima, cuyo lema es "Uncommon Valor" (Valor Incomún), tiene una trayectoria operativa que abarca desde combate hasta asistencia en desastres naturales. Fue comisionado en 2001, durante su primer despliegue, participó en la Operación Libertad Iraquí, insertando marines en el norte de Irak.
Sin embargo, uno de sus capítulos más destacados ocurrió en 2005, cuando fue enviado al Golfo de México tras el paso del devastador huracán Katrina, el buque navegó por el río Mississippi hasta Nueva Orleans, donde sirvió como centro de comando principal y como el único aeródromo completamente funcional de la región para operaciones de helicópteros, coordinando los esfuerzos de rescate y proporcionando ayuda vital a miles de personas.
Su historial también incluye operaciones de evacuación de civiles estadounidenses en el Líbano en 2006, despliegues de seguridad en el Golfo Pérsico y, más recientemente, formaba parte de la amplia acumulación de fuerzas navales estadounidenses en el Caribe a finales de 2025.
Esta presencia previa en la región lo posicionó como el activo logístico y de comando ideal para apoyar la compleja operación que culminó con la captura de Maduro. Su capacidad para actuar como una base flotante independiente, con hospital, comando y espacio para aeronaves, lo convirtió en la plataforma elegida para asegurar a los detenidos de alto perfil durante su traslado hacia los Estados Unidos, donde se les espera para un juicio histórico.