Pastoreaba tranquilamente y terminó en una fiesta clandestina: "Ojalá vuelvan este año"
Isidoro salió al campo como cualquier otro día, acompañado de sus vacas y sin imaginar que la Nochevieja le tenía preparada una escena poco habitual. Mientras pastaba, se topó de forma inesperada con una fiesta ilegal en mitad del campo, una de esas celebraciones clandestinas que cada año surgen para despedir el Año Nuevo lejos de miradas oficiales.
Al principio, la sorpresa fue total. De día, Isidoro continuó con su rutina habitual entre el ganado, pero al ver el ambiente que se estaba montando tuvo claro que regresaría más tarde. Y así lo hizo. "De día con las vacas y por la noche de fiesta", resume entre risas. Lejos de sentirse incómodo, asegura que la experiencia fue positiva: "Me lo pasé muy bien".
Según lo publicado por Antena 3, el ganadero recuerda que el trato fue excelente y que incluso coincidió con algunos vecinos. "Parecía la fiesta de El Rocío", comenta, comparando el ambiente con una romería improvisada en plena noche. Eso sí, reconoce que le habría gustado que el repertorio musical fuera distinto. "Eché de menos algo de Los Chunguitos o El Fary", bromea.
Tras la experiencia, Isidoro no oculta su buen recuerdo de aquella noche inesperada y confiesa que no le importaría repetir. "Ojalá vuelvan este año otra vez", dice, dejando claro que, al menos para él, aquella fiesta ilegal se convirtió en una anécdota memorable con la que empezó el nuevo año de una forma muy poco convencional.