No hacía falta ser muy perspicaz para adivinar que
Joan Garcia iba ser el protagonista del derbi por su primer regreso a la que fue su casa. Lo que nadie podía imaginar es que se iba a rebelar contra la hostilidad con la que fue recibido en el RCDE Stadium con una actuación portentosa que debe ser recordada por mucho tiempo. Sencillamente lo paró todo con media docene de intervenciones prodigiosas y evitó que un gran Espanyol se adelantara en el marcador. Y en los últimos minutos,
Dani Olmo y Lewandowski dieron la victoria al líder tras asistencias de
Fermín. El Barça no fue mejor, pero se llevó tres puntos de oro.
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