Año nuevo, vida nueva. El Córdoba CF disipó las dudas del 2025 para comenzar con fuerza el nuevo año con un triunfo ante el Burgos (2-0). Si bien los primeros compases no fueron del todo brillantes, Jacobo anotó un gol psicológico en el último suspiro de la primera parte. Con el impulso de este gol, Adrián Fuentes puso la estocada final con una potente cabalgada al inicio de la segunda mitad. Tras este tanto, el cuadro blanquiverde controló el ritmo del partido para sumar una victoria tranquila y sin grandes sobresaltos. Iván Ania presentó novedades en su once inicial respecto a la cita ante el Mirandés, todas ellas centradas en la sala de máquinas. Con un Isma Ruiz tocado tras el último entrenamiento de la semana, Alberto del Moral formó pareja con Dani Requena. Algo más adelantado respecto a este tándem, Pedro Ortiz salió de partida por Dalisson. Este movimiento hizo que Jacobo se desplazara a banda izquierda. Como novedad, además de las recuperaciones de Kevin Medina y Diego Bri de sus lesiones, también estuvo presente Diego Percan , el primer fichaje invernal blanquiverde. El partido comenzó con un robo de Adrián Fuentes en mitad de campo. El ariete madrileño protagonizó una cabalgada muy potente hacia el interior del área, pero su remate fue bloqueado por el muro burgalés. El conjunto cordobesista comenzó a hacerse con la batuta del encuentro, pero el Burgos, lejos de agazaparse empezó a crear peligro tras varias perdidas de Alberto del Moral. La presión alta del conjunto dirigido por Luis Miguel Ramis se le atragantó al Córdoba. Precisamente, pasado el primer cuarto de hora, por esta vía Curro Sánchez pudo realizar un latigazo desde fuera del área que tuvo que ser repelido por Iker Álvarez a córner. Tras este susto, los blanquiverdes recuperaron la compostura. En este contexto de reactivación, Jacobo tuvo la más clara del partido . Tras un envío perfecto de Carracedo desde el costado derecho, el madrileño tenía todo de cara para rematar al encontrarse sin defensor dentro del área. Sorprendentemente, la envió muy por encima de la portería de Cantero. La dinámica de los últimos partidos se mantuvo pasada la media hora de encuentro. El Córdoba, aunque era dueño de la posesión, no supo encontrar una brecha en la sólida 4-4-2 del Burgos. Las llegadas eran constantes , pero no resultaban peligrosas. Ante esta insistencia, Jacobo tuvo una nueva ocasión manifiesta. Gracias a un envío envenenado de Albarrán, el madrileño conectó dentro del área el centro, eso sí, un remate poco ortodoxo que hizo que Cantero pudiera salvar en línea de gol. Con dos claras ocasiones en el casillero de Jacobo, el blanquiverde no perdonó a la tercera . Tras un rechace de la defensa del Burgos, Jacobo conectó un virulento zurdazo muy lejano que se coló por el lateral derecho de la portería burgalesa (1-0, min. 44). Gol psicológico del Córdoba que se marchó con un buen sabor de boca al descanso. Los últimos cuarenta y cinco minutos comenzaron sin grandes sobresaltos, pero los blanquiverdes dieron continuidad a las buenas sensaciones de la primera mitad. Tras cuatro encuentros, sin ver puerta, Fuentes pudo remediar su sequía con un gol marca de la casa. Tras embolsar un balón muy bombeado en la banda derecha, la defensa burgalesa no pudo frenar la potencia del madrileño con una feroz cabalgada que le permitió ganar línea de fondo. Con todo el tiempo del mundo, Cantero pudo rechazar el primer remate de Fuentes, un balón que cayó en las botas del ariete y que, en esta ocasión, no perdonó (2-0, min. 53). Con una imagen mucho más brillante de la escuadra cordobesista, el Burgos intentó rehacerse del golpe, una reacción cortada eficazmente por el sacrificio de Álex Martín y los reflejos de Iker Álvarez . Gracias al buen criterio con balón, el Córdoba empezó a dormir el partido. Cuando restaba un cuarto de hora de encuentro, Iván Ania dio entrada a Kevin Medina por Pedro Ortiz. El partido estaba en la mano del conjunto blanquiverde. Para añadir más dinamita al ataque, el preparador ovetense dio entrada a Percan . El leonés, ocupó el extremo derecho en sustitución de Carracedo. Por su parte, también participó Jan Salas para dar descanso a Requena. Hasta el último aliento, por medio de Iñigo Córdoba, el Burgos quiso maquillar el resultado, pero Iker Álvarez le puso el cerrojo a su portería. Mucho más centrado en la defensa, el conjunto blanquiverde pudo cerrar el partido con solvencia para empezar el 2026 con un buen sabor de boca.