El cuerpo humano requiere de un cuidado que depende, en gran parte, de los hábitos de una persona. Comer sana y equilibradamente, matenerse activo y hacer ejercicio o dormir las horas suficientes son solo algunas acciones que contribuyen a una buena salud integral. Aún así, en muchas ocasiones pensamos que estamos sanos porque, a primera vista, no se presentan síntomas que nos hagan creer que tenemos algún problema de salud . Una de esas afecciones es el hígado graso, también conocida como la enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHGNA). Según la SEEN (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) «es una enfermedad generalmente benigna que se caracteriza por el depósito excesivo de ácidos grasos en las células del hígado, sin ser el consumo de alcohol su causa principal. Puede presentar diversas formas clínicas, desde situaciones iniciales de la enfermedad como la esteatosis simple (acúmulo de grasa), a una inflamación del tejido hepático como es la esteatohepatitis no alcohólica. Esta última forma conlleva un aumento del riesgo de desarrollar cirrosis y cáncer de hígado». Amara Aladel, médico de urgencias especialista en médico de familia y comunitario ha compartido información relevanta sobre el hígado graso a través de su cuenta de TikTok: «Tu hígado podría estar lleno de grasa y tú ni te has enterado» , empieza diciendo la doctora. Antes de explicarse con más detalle, Aladel destaca que su vídeo no sustituye ir al médico: «Cada caso es único y esto son unas recomendaciones generales, tú decides si las sigues o no». Así, indica que el hígado graso, «no es solo cosa de personas con sobrepeso o que beben alcohol, es el nuevo enemigo silencioso y puede tenerlo alguien joven, delgado y con salud» . A su vez, expone que esto puede ocurrir porque el organismo deja de utilizar bien la insulina, acumulándose grasa donde no debería, «y esa grasa comienza a invadir poco a poco tu hígado y ahí es donde se lía, comienza la inflamación, la toxicidad y tu hígado se agota y si no haces nada, el peligro es que esto puede acabar en cirrosis ». No obstante, esta afección se puede revertir «sin fármacos, solo con hábitos de vida», según la doctora Aladel. «¿Y cómo se limpia un hígado graso? Baja de peso poco a poco, pierde entre un 5 y un 10% del peso corporal y verás cómo tu hígado empieza a regenerarse ». Con ello anima a comer sano, con una alimentación mediterránea, evitando los ultraprocesados, el azúcar y apostando por vegetales, carnes, pescado, huevos «y nuestro oro líquido, el aceite de oliva, camina, muévete, entrena, ya que el ejercicio aeróbico aumenta el metabolismo hepático ». Añade, señalándolo como algo clave, el consumo cero de alcohol y «ojo con el tabaco». Además, señala algunos elementos que podrían ayudar, como el café: «Sí, aunque te parezca increíble, de tueste natural y por supuesto que no sea torrefacto, puede ayudarte y la vitamina E o silimarina en casos muy concretos». Por último, la médica recuerda y resalta que «no hay píldora mágica. Lo que te salva es tu rutina diaria» .