El jugador catalán salió de inicio ante el Levante como resultado de los pocos mimbres del Sevilla FC en ataque. Las lesiones de Alfon y Vargas sumadas a las ausencias de Akor y Ejuke empujaron a Matías Almeyda a alinear a Peque, a pesar de que el futbolista estuvo varios días de baja por un proceso gripal durante la pasada semana. No obstante, el atacante pidió el cambio al llegar al descanso, tal y como reconoció el propio técnico tras finalizar el partido en el Sánchez-Pizjuán : «Le veía cansado, ha estado con un problema respiratorio y no podía más, me dijo que sentía que no podía respirar », explicaba Matías Almeyda argumentando que «era el cambio que teníamos, necesitábamos esperar para meter a Isaac». De esta forma, Almeyda tuvo que acudir a Januzaj para apuntalar su ataque, puesto que Isaac Romero también estuvo con un proceso febril que lo apartó del trabajo grupal varios días. De esta forma, el Sevilla se presentó ante el Levante sólo con Alexis y Januzaj al cien por cien en lo que a la parte ofensiva se refiere. El delantero lebrijano también tuvo que salir a falta de media hora para el final y su trabajo en el césped pasó muy desapercibido. De hecho, le pidió a Alexis tirar el penalti que Iosu Galech pitó a favor de los locales, con un nefasto resultado. El guardameta levantinista adivinó las intenciones de Isaac, que tampoco pudo marcar tras el primer despeje. Todo esto ha provocado que Almeyda clame por más refuerzos en ataque este invierno ante la falta de efectividad de los suyos.