Así es el nuevo radar capaz de "pillar" a dos coches a la vez, "inmune" a los frenazos y que sabe si has pagado tus impuestos
La lucha contra el exceso de velocidad y la siniestralidad vial encuentra un nuevo aliado tecnológico en Suecia, que está desplegando una generación de radares diseñados para neutralizar las tácticas evasivas de los conductores, se trata del sistema Argus 4, una cámara de velocidad tan avanzada que vuelve inútil el típico frenazo ante un radar.
Su capacidad para comenzar a medir la velocidad a una distancia de 100 metros y de fotografiar a dos vehículos al mismo tiempo lo convierte en una herramienta de disuasión sin precedentes.
La principal característica de este dispositivo es su capacidad de vigilancia a larga distancia, lo que elimina la efectividad de reducir la velocidad solo al acercarse físicamente al poste donde está instalado, su tecnología permite capturar con claridad las matrículas y el interior de los vehículos, dejando al descubierto si el conductor usa el teléfono móvil o no lleva abrochado el cinturón de seguridad.
Además, la nitidez de la imagen permite a las autoridades cruzar datos y detectar si un coche circula sin haber pagado los impuestos correspondientes, está incautado o no ha pasado la inspección técnica.
Un despliegue masivo con imágenes de alta definición
Suecia planea un despliegue masivo de esta tecnología a lo largo de su territorio, según información del portal especializado Carup, durante 2026 se actualizarán 500 cámaras existentes con la tecnología Argus 4, y se instalarán 200 nuevas.
El objetivo es que para 2027 más de 3.000 radares de este tipo estén operativos en el país nórdico. Sabina Enbäck, de la unidad de control automático de tráfico (ATK) de la policía sueca, ha destacado a medios locales como TV4 la notable mejora en la nitidez de las imágenes, que facilita enormemente la identificación de los infractores.
El proceso sancionador se inicia cuando el radar detecta a un vehículo circulando a al menos 6 km/h por encima del límite y se encuentra a 14 metros de la cámara, momento en el que se toma la fotografía, esta imagen se envía de manera automatizada a la unidad policial correspondiente, donde los agentes contrastan la información con el registro de permisos de conducción.