Gabriel Gaspar: “Maduro deja de ser el centro del conflicto y Washington margina a María Corina Machado”
La crisis en Venezuela ha entrado en una fase “nueva y distintiva” tras la captura y extracción de Nicolás Maduro. Así lo señaló el politólogo y analista internacional, Gabriel Gaspar, ex embajador y ex subsecretario de Defensa de Chile. Según su análisis, la situación en torno al expresidente, si bien domina la esfera comunicacional, está perdiendo progresiva relevancia como factor político interno determinante.
Gaspar subraya que, en esta nueva etapa, dos grandes temas dominarán la agenda: la construcción del proceso de transición y las graves consecuencias geopolíticas y diplomáticas de la operación.
La marginación de Machado en la transición
El foco principal de la crisis se centra ahora en la dinámica de poder que se está estableciendo entre el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, y lo que resta de la administración venezolana, encabezada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Al respecto, Gaspar llama la atención sobre un hecho que considera significativo: “Washington ha virtualmente marginado a María Corina Machado de este proceso de interlocución”. Esta lectura sugiere que la Casa Blanca ha optado por un pragmatismo enfocado en la estabilidad, dialogando con las autoridades de facto en lugar de impulsar la opción de la oposición tradicional.
Geopolítica en la ONU
El segundo tema dominante son las consecuencias geopolíticas y diplomáticas derivadas del reciente bombardeo a instalaciones estratégicas, un hecho que ha introducido un factor de alta tensión internacional.
El analista destacó que el resultado de la sesión convocada para este lunes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas será “muy decidor”, ya que allí se discutirá la situación venezolana y la respuesta multilateral a la acción unilateral de Washington.
Finalmente, Gaspar concluyó que el proceso venezolano está virando hacia una etapa definitoria. Las negociaciones por una transición y el manejo de las repercusiones geopolíticas de los últimos eventos pasan a ocupar el centro de la escena, desplazando la centralidad del factor Maduro en la ecuación política.