Ousmane Dembélé aplacó el entusiasmo del
Paris FC en un derbi casi inédito, sin apenas antecedentes, que inclinó al tran tran (2-1) el campeón, que sigue la persecución al
Lens, sorprendente líder de la
Ligue 1 al término de la primera vuelta. El enfrentamiento entre vecinos parisinos, que se disputó por primera vez desde 1978, es el de más proximidad entre rivales de la misma ciudad. Treinta metros, una sola calle, separa el
Parque de los Príncipes, recinto del poderoso PSG, del estadio
Jean Bouin, feudo de los visitantes.
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