Yolanda Díaz exigió a Sánchez que llamara a manifestarse a militantes y ciudadanos ante la embajada de EEUU
- Sánchez rechaza llamar a la movilización y apuesta por la “desescalada”
- Sumar y Podemos impulsan manifestaciones contra la acción militar
- Moncloa se niega a alentar marchas y blinda la “institucionalidad”
- Ferraz ve “arriesgada” una protesta centrada solo contra Trump
- Portazo de Sánchez y endurecimiento de las críticas desde Sumar
La vicepresidenta segunda del Ejecutivo, Yolanda Díaz, exigió este sábado al presidente, Pedro Sánchez, que llamara a la ciudadanía y los militantes socialistas a movilizarse contra la acción militar ordenada por el presidente norteamericano, Donald Trump, según explican fuentes de Sumar y confirman desde el Partido Socialista a Confidencial Digital.
Sánchez rechaza llamar a la movilización y apuesta por la “desescalada”
El jefe del Ejecutivo rechazó la petición porque "rompería" el carácter "institucional" que ha querido trasladar Moncloa, según explican fuentes gubernamentales. Sánchez ha llamado a una "desescalada" de la tensión en Venezuela y a "negociar" sin injerencias externas el futuro político del país después de la captura del líder bolivariano. Un mensaje medido que ha querido ir al compás de Bruselas y los representantes de la Comisión Europea.
El Ejecutivo ya decidió ir de la mano con las instancias comunitarias tras las elecciones venezolanas de hace un año, y no reconoció los resultados que dieron la victoria al chavismo.
Pero también ha terminado rechazando el ataque militar de Estados Unidos, apelando a la Carta de principios fundamentales de la ONU, junto a otros países Latinoamericanos como México, Colombia, Chile, Brasil y Uruguay.
Sumar y Podemos impulsan manifestaciones contra la acción militar
Sin embargo, la postura del presidente ha resultado tibia para el socio minoritario del Gobierno, Sumar, y para Podemos, que compartió Ejecutivo hasta 2023 con los socialistas y presiona desde el ala más a la izquierda del arco parlamentario. El partido fundado por la ministra de Trabajo llamó a sus simpatizantes a manifestarse y movilizarse contra los bombardeos del ejército estadounidense y la captura de Maduro.
Este domingo, Ione Belarra, líder de Podemos, y Enrique Santiago, líder del Partido Comunista y miembro clave de Sumar, se han manifestado junto a miles de personas frente a la embajada norteamericana en Madrid. Díaz pretendía que los socialistas se sumasen a esta concentración y apeló al propio Gobierno —del que forma parte— a alentar a los ciudadanos a movilizarse.
Moncloa se niega a alentar marchas y blinda la “institucionalidad”
Pero la respuesta de Moncloa ha sido más que rotunda; no solo se han alejado de las duras críticas a Trump y las acciones militares de EEUU, sino que se negó de plano a fomentar cualquier movilización. Fuentes gubernamentales explican a Confidencial Digital que el Ejecutivo no puede ni participar ni alentar marchas, y siempre debe prevalecer la "institucionalidad". En Sumar consideran que Sánchez podría hacerlo como líder de los socialistas, desde Ferraz, alejado dela imagen gubernamental de Moncloa, pero en el ala socialista consideran "difícil" dividir la imagen institucional de la imagen de partido.
Ferraz ve “arriesgada” una protesta centrada solo contra Trump
También explican desde Ferraz que las bases socialistas no verían con buenos ojos seguir las posiciones de Podemos y otros socios a la izquierda del PSOE. La dirección del partido traslada que su militancia "repudia" lo que simboliza Donald Trump y también se opone al ataque militar en Venezuela y a las tradicionales injerencias estadounidenses en el continente, pero también rechaza a Maduro y el régimen bolivariano. Una manifestación contra Trump, ignorando lo que supone Maduro, no terminaría de verse con buenos ojos y en Ferraz lo consideran un movimiento arriesgado y alejado de los postulados del partido.
Portazo de Sánchez y endurecimiento de las críticas desde Sumar
Con estos argumentos, Sánchez dio un portazo a las peticiones de Díaz, cuyo partido no ha tardado en extremar sus críticas a la Casa Blanca para marcar distancias con la institucionalidad que ha intentado trasladar Moncloa. El Gobierno mantiene su postura respecto a Venezuela y no reconoce la victoria del chavismo en las últimas elecciones. Miembros de Podemos como Juan Carlos Monedero celebraron junto a Maduro el presunto triunfo, que no contó con el aval de los observadores internacionales ni de las agencias especializadas.