Delcy, la del misterioso equipaje, no encaja bien como trasunto venezolano de Adolfo Suárez. Entre otras cosas porque aunque éste también provenía de la jerarquía de una dictadura, no había torturado ni mandado torturar a nadie. Tampoco da el tipo de una contrafigura femenina del príncipe Salina, el gatopardesco personaje dispuesto a cambiarlo todo para que nada cambie: para eso quizá tenga voluntad y propósito, pero le falta el porte elegante. Su príncipe era Zapatero , así lo llamaba, y veremos si no ha decidido también traicionarlo como se barrunta que ha hecho con Maduro para recolocarse de delegada de Trump en una transición de impredecible desenlace. Juan Goytisolo reivindicó en el conde Don Julián el perfil del traidor necesario,...
Ver Más