Críticas a Ayuso por su gesto con Netflix en Nochevieja: este es el dato que indigna
Una campaña que sorprendió por su coste
Durante la retransmisión de las campanadas desde la Puerta del Sol, millones de españoles pudieron ver un cartel en lo alto del edificio del reloj que decía "Feliz 2026". El detalle que lo hizo llamativo no fue solo su ubicación, sino su diseño: la tipografía era idéntica a la de la popular serie Stranger Things, producida por Netflix.
El cartel, hecho con luces de neón, formaba parte de una ambiciosa acción promocional de la plataforma. La elección del momento no fue casual: coincidía con el final de la serie, diez años después de su estreno, y con la celebración de la Nochevieja más vista del país.
¿Cuánto pagó Netflix?
La cifra ha generado controversia. Según los datos oficiales, la empresa estadounidense solo desembolsó 1.528 euros por colocar el cartel, lo que equivale a poco más de 33 euros al día por utilizar uno de los espacios más codiciados de la capital en fechas clave.
Este precio contrasta radicalmente con las tarifas habituales en la Puerta del Sol durante la Nochevieja, cuando los espacios publicitarios alcanzan cifras de cinco cifras debido a la audiencia masiva que genera la retransmisión de las uvas.
Un despliegue publicitario por toda la ciudad
La acción no se limitó al cartel sobre el reloj. Durante varios días, Madrid fue tomada por el universo de Stranger Things. Se realizaron 42 pases de videomapping en la fachada del edificio de Gobernación, alternando entre escenas de la serie y motivos navideños.
Además, se intervinieron paradas de Metro, la Gran Vía y la Plaza de Callao con elementos visuales inspirados en la ficción: letras invertidas, ambientaciones del "Mundo del Revés" y hasta una estatua de un Demogorgon junto al madroño, emblema de la ciudad.
Polémica política y críticas de la oposición
Lo que más ha indignado a la oposición y a parte de la ciudadanía es que, según la documentación disponible, la Comunidad de Madrid no cobró tasas publicitarias adicionales por el uso de estos espacios emblemáticos. Todo ello bajo el mandato de la presidenta Isabel Díaz Ayuso y con la colaboración del alcalde José Luis Martínez-Almeida.
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, fue tajante: “Ayuso no le ha cobrado NADA a Netflix por convertir la Puerta del Sol en un decorado de Stranger Things. Nos están robando Madrid para convertirlo en un plató de cartón piedra”.
Una estrategia cuestionada
Desde el Gobierno regional se defendió la iniciativa como una forma de apoyar la cultura y atraer el turismo. Sin embargo, el escaso retorno económico directo y la cesión de espacios públicos sin apenas contraprestación han desatado el debate sobre el uso de los recursos institucionales para fines comerciales.
El caso plantea interrogantes sobre la transparencia en la gestión de la publicidad institucional y la relación entre las administraciones y las grandes empresas privadas en momentos de alta visibilidad como la Nochevieja.
El precedente de otras campañas
No es la primera vez que Netflix realiza acciones de gran impacto en Madrid. Sin embargo, el precedente de esta campaña navideña podría sentar un debate sobre dónde se sitúan los límites entre la promoción cultural y la cesión gratuita del espacio público a multinacionales.
La controversia sigue viva en redes y medios. Lo que comenzó como una simple felicitación de año nuevo ha terminado poniendo en el centro del debate político la gestión de los recursos comunes y el papel de las instituciones ante el poder de las grandes marcas.