Este no ha sido un año sencillo para la familia Costanzia Rubio, Carlo y Alejandra se han visto siendo el foco de la noticia muchas más veces de las que les hubiera gustado, y de manera constante se ha puesto en entredicho la relación de Carlo tanto con su madre como con el resto de su familia materna. Pero lo cierto es que más allá de los rostros más conocidos entre los más íntimos de Mar Flores , hay mucha más familia, y atendiendo a pequeños detalles que son sobre todo evidentes en redes sociales, deja claro que si mantienen una buena relación con la pareja. Es el caso de Alejandra Flores una de las sobrinas más desconocidas de Mar Flores , hija de su hermano y con la que la socialité mantiene una muy buena relación, de hecho, en alguna ocasión las hemos podido ver disfrutar de algún evento juntas, pues además del vínculo familiar, comparten pasión por la moda. Alejandra Flores Sanz es emprendedora y productora. Nació en Madrid y se crio en Sevilla dentro de una familia vinculada al mundo de la producción televisiva: su padre, Pepe Flores, es productor con trayectoria en la industria desde los años noventa y fundó la productora Producciones Cibeles . Alejandra estudió Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Sevilla y completó su formación con un máster en Business Administration en el Instituto Internacional San Telmo, para después trabajar en los proyectos de la productora familiar y desarrollar su carrera detrás de las cámaras. Ha mostrado inquietudes empresariales, como la creación de una firma de accesorios donde diseñaba pequeños tocados, joyas y cinturones artesanales, combinando diseño y artesanía en moda. Además, practica pintura y ha creado A Flores Studio donde desarrolla otras expresiones artísticas y participa en eventos relacionados con moda y arte desde un perfil discreto. En lo personal, Alejandra mantiene una relación con Francisco Sánchez Castañeda, veterinario de formación y fundador de la clínica The Dogtor en Sevilla, con quien empezó a salir en 2014 y se casó el 8 de septiembre de 2018 en una ceremonia religiosa en Sevilla. La pareja vive en Sevilla, comparten su vida junto a su perro y han formado una familia con sus hijos. Tras su primera hija, han dado la bienvenida a mellizos, formando una familia numerosa . En redes sociales, especialmente en Instagram, Alejandra comparte fragmentos de su vida familiar, profesional y creativa, aunque sin buscar protagonismo mediático, no se dedica a las redes y en su biografía queda claro que es productora en la empresa de su padre, por lo que no parece que tenga intención alguna de cambiar eso. Quizá, el hecho de que sus mellizas sean bebés y el poco tiempo que se llevan con el hijo de Alejandra y Carlo sea lo que ha propiciado el contacto entre las dos Alejandras, que a través de likes y comentarios dejan claro el buen rollo que existe entre ellas. Y es que, aunque esto pueda parecer algo sin demasiada importancia o lo normal entre una mujer y la mujer de su primo con la que además tiene una edad similiar y un momento vital compartido, no lo es. Y no lo es porque siempre se ha hablado de la lejanía entre Carlo y su madre, y esto demuestra que más allá de los más y menos que es evidente que tienen porque él mismo lo ha contado en sus diferentes entrevistas televisivas, si mantiene contacto con su familia materna . Otra prueba de ello es que le hemos visto compartir algunos momentos también con Laura Matamoros, hija de Marian Flores, aunque ahora hace tiempo que no se les ve juntos, lo que no quiere decir que no lo hayan estado. No ocurre lo mismo con los primos de Alejandra, pues con José, el hijo de Carmen Borrego, parece que la relación se ha enquistado un poco, aunque cuando las dos parejas se encontraron en el cumpleaños de Terelu todo pareció fluir con normalidad, el joven todavía no conoce al hijo de su prima, que lejos de alegar algún problema con él, dice simplemente que no se ha dado el momento y que solo trata de salvaguardar la intimidad del pequeño , al que no quiere exponer, ni en imagen ni en vida privada, pues ella apenas cuenta nada relacionado con él más allá de lo feliz que es como mamá. Sin duda, la familia pasa un momento complicado después de que Mar Flores destapara en su libro episodios muy duros vividos con Carlo Constanzia padre, pero tanto Alejandra como Carlo prefieren mantenerse al margen en cuanto al relato público, aunque en la intimidad es evidente que están más unidos al padre del joven, lo que no les impide mantener también buena relación con los Flores, tal como hemos podido comprobar con Alejandra.