Nani Roma acabó la etapa 3 del Dakar 2026 con una enorme sonrisa junto a su copiloto
Àlex Haro. Con sensación de alivio. Suspirando en el coche. Especialmente, por haber superado una difícil papeleta, con mucha sangre fría en una situación que sabe que podría haber acabado con todas sus opciones de ganar el
Dakar. A falta e 80 kilómetros, había pinchado dos veces. La segunda, en una zona llena de piedras que aún le quedaba por pasar.
"El corazón me iba a 2.000", aseguró a pregunta de MD en el vivac cel Dakar. Seguir leyendo...