La edad es solo un número o, al menos, eso es lo que dicen muchas personas , pero la realidad es que cada individuo vive de manera diferentes el proceso de hacerse mayor y envejecer . Según la Organización Mundial de la Salud ( OMS ), «desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales , a un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, a la muerte». Sin embargo, este proceso puede atraversarse de múltiples formas dependiendo de las condiciones de salud de cada persona, pero también de cómo sea a nivel emocional o psicológico. Así lo ha querido demostrar una mujer de 87 años que ha contado sus secretos sobre como sentirse joven a pesar de los años. Esta se ha hecho viral a través de un vídeo compartido en redes sociales. En las imágenes, expresa que se trata de una filosofía de vida más que una receta milagrosa. «No me siento de 87 años, no pienso como si tuviera 87. A veces me siento de 60, a veces de 50, a veces de 22 », dice con una sonrisa frente a los prejuicios sobre la vejez. Su testimonio no trata de negar el paso del tiempo, sino de aprender a convivir con él de una manera activa y consciente. «Participa activamente. Usa tu mente. Interactúa con la gente. Conversa con las generaciones más jóvenes », aconseja. Su mensaje se aleja de la obsesión por la juventud física y se centra en la vitalidad interior: la curiosidad, el propósito y el cuidado propio. Y a esto añade: « ¿Tengo algún problema? Claro. ¿Y qué? Todo el mundo los tiene. Pero tengo suerte: me despierto cada mañana sabiendo quién soy , dónde estoy y con un propósito. Sé consciente. Sé parte del mundo. Mueve tu cuerpo. Cuídate mental, física y emocionalmente. Además, anima a la gente mayor a no quedarse en la pena o el victimismo: «Mueve tu maldito cuerpo» , expresa con energía y concluye destacando que debemos cuidarnos a nosotros mismo tanto física, mental como emocionalmente: «Sé parte del mundo» , finaliza la mujer de 87 años.