Las torres inclinadas más famosas del mundo que no están en Pisa
La torre inclinada de Pisa es una de las estampas más curiosas de todo el planeta, y es que el campanario de la catedral, ubicado en la Plaza de los Milagros en la pequeña ciudad cercana a Florencia, deja impactados a todos los turistas que se acercan a él debido a su vencimiento. Eso sí, no es la única construcción de este estilo que se puede ver en el planeta, ya que incluso en España hay edificios con un notable grado de inclinación.
Desde altísimas torres que parecen desafiar a la gravedad no muy lejos de Pisa hasta impresionantes templos en la otra punta del globo terráqueo, en el mundo hay otros monumentos cuyo ángulo es casi inverosímil. Contemplarlas es una experiencia sumamente impactante, por lo que si se tiene la oportunidad, es una obligación conocerlas de primera mano para así comprender su encanto.
Las torres Garisenda y Asinelli en Bolonia
A tan solo dos horas de la torre de Pisa, en pleno casco histórico de Bolonia, se erigen dos de las torres más famosas de la ciudad, la de Asinelli y la de Garisenda, nombradas así por las familias que las mandaron construir. Son dos de las 24 que quedan aún en pie en la urbe italiana (llegó a haber 180 en la Edad Media), pero sin duda son las más especiales de todas debido a su inclinación y su historia casi milenaria.
La Torre Asinelli alcanza casi los 100 metros de altura y tiene un grado de inclinación de 1,3 grados, mientras que la Torre Garisenda cuenta con unos 48 metros de altura, aunque originalmente medía 60 metros (se recortó debido al hundimiento del terreno) y tiene hasta cuatro grados de inclinación; además, es citada en numerosas ocasiones por Dante Alighieri en su Divina Comedia.
Capilla de Suurhusen (Alemania)
En la pequeña villa alemana de Suurhusen, ubicada al noroeste del país germano y que alcanza por poco los 1.000 habitantes, se encuentra el edificio más inclinado del mundo según el Libro Guinness de los Récords, superando incluso a la Torre de Pisa: se trata del campanario de la capilla del pueblo, que deja impactados a todos los que la exploran.
El templo data del siglo XIII, aunque el campanario se erigió a mediados del siglo XV. Con el paso del tiempo, la torre se ha ido ladeando poco a poco hasta alcanzar más de cinco grados de inclinación, uno más que el popular monumento italiano, convirtiéndolo en un peculiar tesoro que no muchos conocen, pero que sin duda no deja indiferente a nadie.
Torre de Kilmacduagh (Irlanda)
Irlanda está repleto de maravillas, y es que no solo en su capital, Dublín, se pueden descubrir verdaderas joyas con siglos de historia. Una de las más desconocidas es el Monasterio de Kilmacduagh, un pequeño cenobio no muy lejos de la ciudad de Galway que se remonta al siglo VII, y a pesar de que está en ruinas, hay una construcción que ha sobrevivido al tiempo: su singular torre redondeada.
La torre del monasterio se cree que fue erigida en el siglo X, y poco después de su construcción comenzó a inclinarse ligeramente, hasta alcanzar unos 30 centímetros de vencimiento respecto a su eje vertical. Cualquiera que se acerque a estas ruinas envueltas en misticismo notará esa ligera desviación que no hace más que aumentar el encanto del lugar.
Pagoda de Yunyan (China)
Uno de los templos más majestuosos de China, espectacular la Pagoda de la Colina del Tigre (también conocida como la Pagoda del Templo Yunyan), también tiene una ligera inclinación. Ubicada en la ciudad de Suzhou, este increíble lugar tiene unos 47 metros de altura y pesa más de 7.000 toneladas, y su descomunal tamaño ha hecho que los cimientos se resientan a lo largo de los años.
Esta pagoda milenaria se asienta sobre un terreno de tierra y roca no muy estable, por lo que dos de las columnas de ladrillo que la sostienen se han debilitado con el paso del tiempo, haciendo que el templo alcance hasta tres grados de inclinación, algo que no hace más que incrementar el esplendor de esta maravilla arquitectónica.
Torre de la Iglesia de San Pedro de los Francos (España)
No hace falta salir de España para ver increíbles edificios inclinados, ya que en Aragón se encuentra uno que llama mucho la atención: la torre de la Iglesia de San Pedro de los Francos, ubicada en la bonita localidad de Calatayud. En este templo gótico-mudéjar del siglo XII se encuentra una de las construcciones más curiosas de Europa, y es que el campanario está sumamente torcido, e incluso parece amenazar con caerse a la calle.
La torre era todavía más alta, pero en el año 1840 se demolió la zona de las campanas debido a la visita de Isabel II y su madre, ya que temían que la estructura se viniese abajo. Desde luego, es uno de los edificios más curiosos que se pueden visitar en todo el país, así como uno de los grandes símbolos del municipio zaragozano.