Estados Unidos abandona la tesis del “Cártel de los Soles” y redefine caso contra Nicolás Maduro
El Departamento de Justicia de Estados Unidos reformuló su acusación contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, abandonando la narrativa impulsada durante el primer gobierno de Donald Trump que lo señalaba como líder de un supuesto cártel de la droga denominado “Cártel de los Soles”. En su versión corregida, la fiscalía estadounidense dejó de describir esa estructura como un cártel formal y pasó a definirla como una red de corrupción estatal alimentada por el narcotráfico.
La acusación original data del 2020, cuando un gran jurado imputó a Maduro bajo la tesis de que dirigía una organización criminal transnacional. Ese relato fue posteriormente replicado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que en julio del 2025 designó al llamado Cártel de los Soles como organización terrorista, y por el Departamento de Estado de Estados Unidos, a instancias del entonces secretario de Estado Marco Rubio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: Casa Blanca.
Sin embargo, especialistas en crimen organizado y narcotráfico en América Latina han sostenido durante años que el “Cártel de los Soles” no es una estructura criminal propiamente tal, sino un término de uso mediático surgido en Venezuela en la década de 1990 para referirse de forma genérica a funcionarios estatales corrompidos por el tráfico de drogas. Esta interpretación fue asumida de facto por el Departamento de Justicia al publicar, el sábado pasado, un escrito de acusación revisado.
En el nuevo documento, la fiscalía mantiene la acusación de conspiración para el narcotráfico contra Maduro, pero redefine el concepto del Cártel de los Soles como un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción” que involucra a funcionarios civiles, militares y de inteligencia. A diferencia del texto del 2020, que mencionaba 32 veces al supuesto cártel y presentaba a Maduro como su líder, la versión actual solo lo nombra en dos ocasiones y señala que el mandatario, al igual que su antecesor Hugo Chávez, participó en la protección y perpetuación de este sistema.
Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores llegan a Nueva York para comparecer ante un tribunal federal. Foto: Europa Press/ATON.
El giro del Departamento de Justicia pone en entredicho la legitimidad de la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera. Desde la Casa Blanca y los departamentos de Justicia, Estado y Tesoro no hubo comentarios oficiales, mientras que expertos como Elizabeth Dickinson, del Grupo Internacional de Crisis, valoraron la corrección al considerarla “fiel a la realidad”, aunque criticaron que las designaciones políticas sigan sin respaldo probatorio judicial.
Pese a ello, Rubio insistió públicamente en la existencia del Cártel de los Soles como un cártel real, al afirmar en una entrevista televisiva que Estados Unidos se reserva el derecho de atacar embarcaciones vinculadas al narcotráfico operadas por esa supuesta organización. Sus declaraciones contrastan con informes oficiales como la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas de la DEA y el Informe Mundial sobre las Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, que nunca han reconocido al Cártel de los Soles como una entidad criminal estructurada.
Finalmente, el acta revisada también generó cuestionamientos por incluir como conspirador al líder del Tren de Aragua, una banda criminal venezolana. Analistas como Jeremy McDermott, de InSight Crime, advirtieron que esa vinculación es débil y responde más a la retórica política que a evidencia concreta, subrayando que el grupo no controla grandes cargamentos de cocaína, según los análisis especializados.