La escritura es un camino que, hace un lustro, Mario Iván Martínez veía "para más adelante". En ese entonces, enfrascado en proyectos actorales, le quedaba poco tiempo para llenar hojas en blanco. Pero un virus detuvo al mundo, el covid 19, obligando a un encierro que él aprovechó para "concretar textos"."¡Y ya vamos adelante con eso!", dice el autor en entrevista con MILENIO, quien en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025 presentó su nuevo libro, De viajes, pastores y prodigios, aventuras del pequeño Mozart, ilustrado por Juan Gedovius.Cuando el actor se volvió escritorAnte transición de ser 'un actor que escribe' a un escritor consumado, Mario Iván se dice "privilegiado" de poder aportar a la "diversidad de la oferta infantil; mientras me reciban, aquí estaremos con propuestas".Su perfil literario condensa tres de sus intereses creativos más grandes: "Trabajar con los niños, mi afición por la escritura y mi pasión por la historia"."A eso le añades el binomio feliz con Gedovius — exalta sobre el reconocido ilustrador —. Y no solo con estos libros, sino desde mis audiolibros en 2002 (Cuentos de bichos). Me siento privilegiado porque jalamos la cuerda del mismo lado, nos respetamos como artistas y nos comunicamos de manera casi telepática. Hay libros que la gente compra solo por sus ilustraciones, tiene un nivel pictórico de primer mundo. ¡No solo es de los mejores de México, sino de América!". Vincent, girasoles contra el mundo (2021), libro conformado por la biografía y una obra de teatro sobre Van Gogh, marcó el inicio formal del actor en la escritura."Pero la editorial Random House me pidió que al mismo tiempo escribiera un libro para niños. ¿Cómo escribir de un hombre que convivió con una prostituta y se cortó la oreja? Pues vamos a su infancia".De esa petición surgióDe nidos estrellas y girasoles, el niño Vincent van Gogh, que, tras ganar el Premio CANIEM Mejor Libro Infantil del 2021, alentó al autor y a Gedovius para seguir con otros personajes que han hecho historia desde lo creativo."El Premio nos lleva a pensar que puede ser el detonador de una serie. ¿Quién sigue? Hay que darle espacio a una fémina; yo soy admirador de Sor Juana, entonces vamos con ella. Y siendo embajador de Cri Cri, en 2024 llega el 90 aniversario del personaje, así que me di a la tarea de entrevistar al hijo para escribir sobre su padre. Y con Mozart ya había trabajado en una obra de teatro donde subí a varios niños músicos a escena".Al abordar las vidas de estos personajes históricos, Mario Iván detecta puntos en común, principalmente que "abrazaron la posibilidad" de crear desde sus distintas trincheras.Por ejemplo: Van Gogh "persevera en la búsqueda de su estilo"; Gabilondo Soler "no tenía pensado escribir para niños, pero es la oportunidad que tuvo e hizo la mejor música"; y Mozart "se alejó de las formas del barroco para crear su propio estilo"."Que mis libros inviten a los niños a perseverar"Martínez escribe para inspirar. El objetivo de sus libros, confiesa, es que "digan a los niños que si les interesa la música, la ciencia, la astronomía o la literatura, perseveren".De su faceta literaria, reflexiona que lo difícil es "conseguir un estilo propio" y "lograr el privilegio de la selectividad". Es decir: "Hacer y vivir bien de lo que te gusta y apasiona, alejarte del chambismo".Recuerda una época de "Tengo que hacer esta novela porque hay que pagar la renta, hacer algo que no te satisface para sobrevivir". Afortunadamente, ya no hace eso en ningún ámbito: "Ni en el cine, teatro o literatura".Con esa guía de abordar personajes que lo apasionan, comenta que su siguiente libro infantil será sobre Leonardo da Vinci: "Sigo descubriendo cosas de su infancia, de su sed de conocimiento". Posteriormente, intentará "conseguir los derechos para escribir sobre Frida Kahlo".— ¿Hay que dejar de decir que 'el mexicano no lee'?— A nuestros gobiernos, a lo largo de la historia, no les ha interesado tener un pueblo informado. Es cierto que en comparación con otros (países), somos un país rezagado (en la lectura). Pero precisamente por eso hay que abrigar, fomentar y ser parte de esfuerzos como las ferias del libro; ser participes del esfuerzo que pretende que no se vea a los libros como un flagelo escolástico, sino una fuente de placer para toda la vida. Y no pretendo pontificar ni ser una autoridad en el tema. Lo que sí sé, soy consciente, tiene que ver con mi pasión por el arte, por aquello que nos dignifica como especie.hc