Un milagro permite a Carlos Sainz seguir vivo en el Dakar
Carlos Sainz (Ford) confesó que, por problemas en el embrague y el motor, «a mitad» de la quinta etapa del Dakar, la segunda parte de la maratón con llegada a Hail, pensó que «se había acabado el rally» para él. «Nos quedamos sin embrague y hemos tenido un problema de motor, con lo cual estar hoy aquí no me lo esperaba, sobre todo a mitad de la especial, cuando se ha encendido la alarma. Hemos conseguido llegar, espero que ahora puedan mirar el motor y repararlo», relató el madrileño a RTVE. El cuatro veces ganador del Dakar reveló que sólo pudo utilizar el embrague en una ocasión, «para arrancar en la especial», un inconveniente que arrastró desde este miércoles. «Al menos ha funcionado una vez y luego ya no. Podríamos haber recuperado más (tiempo), pero estar aquí, como digo, son muy, muy buenas noticias, porque a mitad de la especial pensé que se había acabado el rally», afirmó.
Llegó remolcado
Sainz que llegó al campamento remolcado por Guthrie, acabó en sexto lugar y pudo recortar minutos a los pilotos de la parte alta y situarse quinto en la clasificación general, a 8:33 de Henk Lategan (Toyota), que sigue líder, seguido de Nasser Al-Attiyah (Dacia), a 3:17, y del sueco Mattias Ekström (Ford), a 5:38.
Una de las imágenes más escalofriantes de la jornada fue el tremendo accidente a gran velocidad de Jesús Calleja, cuyo Santana saltó por los aires tras un bache e incluso dio una vuelta de campana. En principio, el español está en buenas condiciones físicas, aunque se ve obligado a abandonar.
Canet se queda sin opciones
En motos, Tosha Schareina, penalizado también con diez minutos por un problema en la salida, queda fuera del podio de la general, que vuelve a liderar Daniel Sanders, aunque sigue teniendo opciones de pelear por todo. La cruz fue para el joven Edgar Canet, que perdió cuatro horas por un problema en la rueda trasera.