El
París Saint-Germain no dio lugar a sorpresas en la final de la
Supercopa de Francia celebrada en el Estadio Internacional Jaber Al-Ahmad de Kuwait y venció al
Olympique de Marsella 2-2 (4-1) en un partido completamente loco que se decidió en la tanda de penaltis.
Lucas Chevalier, que llegó al conjunto parisino para reemplazar a Donnarumma, se hizo gigante y paró dos penas máximas para darle al conjunto de
Luis Enrique su primer título del año 2026 y el sexto de la presente temporada contando la
Champions, la Liga francesa, la Copa de Francia, la Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa. Seguir leyendo...