Preocupación en Primark: sus ventas navideñas cayeron un 5,7% en toda Europa
La familia Weston sufrió una pérdida cercana a 1.420 millones de euros en el valor de su participación en Associated British Foods (ABF), matriz de Primark, después de que el grupo lanzara una advertencia inesperada sobre su previsión de beneficios. El aviso sorprendió al mercado y las acciones se desplomaron en la sesión.
El aviso no fue menor: ABF reconoció que Primark (su mayor activo y casi la mitad de la facturación del conglomerado) registró un inicio de ejercicio más débil de lo previsto.
Las ventas comparables retrocedieron un 5,7% en Europa durante las primeras 16 semanas del año fiscal, mientras que en Estados Unidos describió un entorno “volátil”, con menor tráfico y un consumidor más prudente.
Ventas flojas en Europa y EE UU obligan a rebajar la guía de beneficios
En Reino Unido, Primark logró crecer en ventas comparables pese a un mercado textil “difícil”. Aun así, ABF revisó su guía: ahora anticipa un beneficio operativo inferior al del año anterior y un avance de ventas de Primark limitado a un “dígito bajo” en el primer semestre, lejos del +4% que descontaban los analistas.
El ajuste llega en un momento delicado para ABF, que además de Primark opera negocios de alimentación (Twinings, Kingsmill, Ryvita), ingredientes, agricultura y azúcar. Esta última división acumula pérdidas tras la caída de precios en Europa y el cierre en 2025 de la planta británica de bioetanol de Vivergo.
La evolución de Primark tiene una derivada estratégica adicional: ABF lleva meses analizando, con el asesoramiento de Rothschild y Wittington Investments, la posibilidad de segregar Primark y sacarla a bolsa como compañía independiente. El deterioro en ventas añade presión a esa decisión.
Los Weston, que controlan ABF desde hace décadas, no suelen pronunciarse públicamente, pero la reacción del mercado fue ilustrativa: en pocas horas, su patrimonio vinculado al grupo se redujo en más de 1.400 millones de euros sobre el papel.