En el
Dakar hay tres tipos de héroes. Los mecánicos, que trabajan durante toda la noche para poner a punto los vehículos y arreglarlos, lleguen como lleguen, para que salgan a la etapa del día siguiente. Los pilotos de motos, porque se juegan la vida a 170 km/h leyendo el roadbook mientras aceleran entre miles de peligros escondidos en el desierto.
Y ahí, hay 25 pilotos a los que hay que poner un peldaño por encima por la aventura que aceptan sufrir: los pilotos
de motos de la categoría Original, la clase más pura del Dakar, en la que el catalán Josep Pedró ha ganado tres etapas consecutivas.
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