Condiciones catastróficas, calor extremo, fuegos devastadores: en Australia, las autoridades temen grandes incendios forestales
Las autoridades australianas emitieron este viernes una alerta roja por riesgo extremo de incendios en el sudeste rural del país, donde decenas de ciudades y localidades se encuentran amenazadas por fuegos de matorral altamente inestables. Según la información publicada por The Guardian Australia, los servicios de emergencia describen la situación como “condiciones catastróficas”, impulsadas por vientos muy cálidos, una sequedad extrema y temperaturas que superan ampliamente los 40 C.
Los primeros incendios de gran magnitud fueron detectados en la madrugada del viernes y se extendieron rápidamente debido a las fuertes ráfagas de viento, que dificultan cualquier intento de contención y obligan a priorizar la evacuación frente a las labores de extinción.
Los bomberos del estado de Victoria explicaron que la región atraviesa uno de los episodios de sequía más severos de los últimos años, lo que convierte cualquier chispa en un incendio de rápida propagación. Los vientos cálidos procedentes del interior del continente han elevado el riesgo al nivel más alto contemplado por los protocolos de emergencia.
El jefe de la Country Fire Authority, Jason Heffernan, advirtió que: “Las condiciones eran extremas ayer. Hoy son catastróficas”. Esta valoración coincide con los informes de CNEWS, que señalan que los vientos superan los 100 km/h en algunos puntos, lo que ha obligado incluso a suspender vuelos de aviones cisterna por motivos de seguridad.
Evacuaciones en marcha: decenas de localidades en riesgo y varios desaparecidos
En el estado de Victoria, las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas en numerosos pueblos y zonas rurales. Según los servicios de emergencia, varias viviendas han sido destruidas y miles de hectáreas de bosque han quedado reducidas a cenizas en las últimas horas.
Medios locales informan de tres personas desaparecidas, entre ellas un menor, en áreas donde los incendios avanzaron con especial rapidez. Las autoridades temen que el número pueda aumentar a medida que se logre acceder a zonas aisladas por el fuego.
Temperaturas superiores a 40 C y una ola de calor que no cede
La ola de calor que afecta al sudeste australiano ha llevado los termómetros a niveles entre 5 y 12 grados por encima de la media estacional, según datos meteorológicos citados por la prensa local. En algunas localidades del interior, como Walpeup, se han registrado temperaturas superiores a 47 C durante episodios recientes del mismo fenómeno.
Los meteorólogos advierten de que el calor extremo persistirá durante el fin de semana, lo que podría agravar la situación y generar nuevos focos de incendio. Señalan que las condiciones actuales recuerdan a las que precedieron a los devastadores incendios de 2019–2020, conocidos como Black Summer, que arrasaron más de 24 millones de hectáreas.
Aunque la superficie afectada en este episodio es todavía mucho menor, los bomberos advierten que la combinación de calor extremo, sequedad, vientos violentos y vegetación altamente inflamable podría desencadenar una crisis de gran escala si no se estabilizan las condiciones meteorológicas.
Los servicios de emergencia han desplegado miles de efectivos, apoyados por equipos de gestión forestal y voluntarios, pero reconocen que la prioridad absoluta es proteger vidas, y no intentar contener incendios que resultan imposibles de frenar bajo las condiciones actuales.