La inteligencia artificial (IA) también puede ayudar a mejorar el rendimiento académico de los alumnos con necesidades educativas especiales, ya presenten trastornos de aprendizaje, altas capacidades o desventajas socioeducativas. También pueden mejorar la convivencia con el entorno familiar u ofrecer estrategias para manejar el estrés en el entorno laboral. Investigadores de la Universidad de Alicante (UA) han desarrollado 13 asistentes para dar respuesta a las barreras que encuentran las personas que necesitan apoyo educativo y quienes las acompañan.