España en alerta por la crisis de la sardina: ¿puede Marruecos dejar al sector sin materia prima?
Medida marroquí pone en jaque al sector conservero
La Secretaría de Estado de Pesca Marítima de Marruecos, liderada por Zakia Driouich, anunció el pasado 7 de enero que el país podría suspender temporalmente las exportaciones de sardina congelada a partir del próximo 1 de febrero de 2026. Esta decisión busca priorizar el abastecimiento interno de la especie en el mercado marroquí, en un contexto de escasez de capturas y niveles de stock bajos en aguas del norte de África.
Para la patronal española Anfaco‑Cytma, esta medida representa un giro proteccionista que amenaza la cadena de suministro de materia prima para la industria conservera en España y en la UE, que depende en gran medida de las importaciones marroquíes.
Dependencia del sector español de la sardina marroquí
Las cifras de comercio pesquero muestran que Marruecos ha sido históricamente un socio clave en el suministro de sardina. Entre enero y octubre de 2025, la UE importó más de 17.500 toneladas de conservas y preparados de sardina procedentes del país africano, lo que representa el 89 % de las importaciones extracomunitarias de este producto. Además, en ese mismo periodo, cerca de 24.700 toneladas de sardina congelada llegaron desde Marruecos a España, equivalentes al 94 % de las importaciones foráneas de esta materia prima.
En 2024, la producción de conservas de sardina en España ascendió a 13.503 toneladas, una cifra que contrasta con la enorme dependencia del suministro exterior. Este desequilibrio pone de manifiesto la vulnerabilidad del sector ante decisiones de política comercial de terceros países.
Argumentos de las conserveras españolas
Anfaco‑Cytma ha transmitido su preocupación tanto al Gobierno de España como a las autoridades comunitarias, argumentando que la medida podría “tener un impacto relevante en la actividad y el empleo”, además de debilitar la competitividad de las conserveras españolas frente a las marroquíes dentro del mercado europeo.
La patronal sostiene que la decisión marroquí parece contradecir el marco jurídico internacional y los compromisos comerciales asumidos entre Marruecos y la Unión Europea en el Acuerdo de Asociación UE‑Marruecos, que busca preservar un entorno comercial estable y previsible.
Escasez de capturas y sostenibilidad del stock
La decisión de Marruecos se produce en un momento en el que las capturas de sardina han mostrado signos de disminución, con una caída significativa de los desembarcos en los últimos años. Esto ha intensificado la competencia por los recursos y ha generado tensiones entre las necesidades de consumo interno y la demanda internacional.
La industria española, si bien comparte la preocupación por la sostenibilidad del stock de sardina, considera que la suspensión de exportaciones no resuelve los problemas de fondo, como la gestión técnica de los recursos pesqueros y el control efectivo de las descargas en las aguas donde faenan tanto flotas marroquíes como europeas.
Propuestas alternativas desde España
Como respuesta a la medida, Anfaco‑Cytma propone una gestión conjunta y técnica de los recursos pesqueros que incluya la participación de organismos científicos como el Instituto Español de Oceanografía, además de mecanismos más estrictos de vigilancia y control para combatir la pesca ilegal y proteger el recurso a largo plazo.
Estas propuestas buscan equilibrar la necesidad de sostenibilidad ambiental con la estabilidad de una industria que emplea a miles de personas y que tiene una profunda tradición en regiones españolas como Galicia y Andalucía.