Juan Carlos Pérez López, futbolísticamente conocido como Juankar , ha concedido una extensa entrevista al podcast Offsiders . El futbolista madrileño de 35 años se encuentra actualmente sin equipo tras salir el pasado verano del Aris de Salónica. Durante la conversación en la que repasó su carrera se detuvo durante unos minutos para hablar sobre su paso por el Betis entre 2012 y 2014 en el que formó parte de las plantillas que consiguieron una clasificación europea y un recordado descenso. «Yo quería seguir otro año más en el Betis. Estuve allí muy bien, tuve muy buen rendimiento, nos metimos en Europa League. Ese año fue increíble para el Betis. Estaba el Betis como en esta transición que tuvo de una época mala. Hice buenos partidos. La putada es que tuve que parar en diciembre que me operé de pubalgia. Estaba tieso. Mi cuerpo petó. Es muy común, aunque a día de hoy no se opera tanto como antes porque hay más cosas, más maquinarias», comenzaba recordando. A continuación, rememora que, tras esa primera temporada 12-13, «renuevo la cesión (pertenecía al Sporting de Braga) rápido». «Conozco a mi mujer allí. Estábamos muy bien allí, super contentos. A día de hoy vivo allí. Quería seguir allí y veía que el representante se peleaba con el director deportivo. Yo llegué a llamar al presidente, a Guillén que era en esa época el presidente, y le decía: 'Presi, por favor, me quiero quedar, vamos a solucionar esto' , y él me decía: 'Tranquilo, Juankar, que nosotros te queremos y lo voy a solucionar'. A partir de ahí se solucionó todo y otro año de cesión. Ese segundo año (13-14) con Europa League y demás, la leche. Lo que pasa es que vivimos el descenso, ¿sabes? Fue un año complicado. No salía nada , la gente ya decepcionada... Cada uno pensamos egoístamente y yo pensaba: 'joder tío, ¿te metes en Europa y ahora estás peleando por el descenso?'. Yo creo que ese año en el Betis no se hizo una buena plantilla que pudiese competir las dos. Muy corta y con poca experiencia y eso al final te pasa factura. No es llevar Copa y Liga, es llevar Europa League. Es complicado. No puedes depender de trece jugadores para las dos», señalaba. Sobre el descenso seguía diciendo lo siguiente: «Cada vez estás peor y ese pensamiento de decir ya saldremos... cuando te das cuenta quedan menos puntos. Lo bueno de ese año de Europa League es que llegamos a octavos de final que fue esos partidos contra el Sevilla . Allí ganamos 0-2 y en casa se da la vuelta. Una anécdota que puedo contar es que fue mi primer partido como lateral izquierdo . Teníamos a Gabi Calderón como entrenador y no teníamos lateral izquierdo y fue Antonio Adán el que le dijo al míster que creía que yo podía jugar ahí y lo podía hacer bien. Me preguntó el míster y yo le dije que yo lo que quería era jugar, que iba a hacer lo que pudiera y dar el máximo. Hice un partidazo . Hubo un momento en el que no podía más. Me cambia antes de la prórroga o en la prórroga y esa ovación de la afición fue increíble. Se dieron cuenta del esfuerzo que hice . Ese partido y el siguiente contra el Atlético de Madrid... esas dos ovacioens para mí fueron increíbles, lo tengo marcadísimo. Imagínate ese Benito Villamarín con lo que aprieta... Contra el Atlético de Madrid jugué de extremo, pero estaba muerto. Jugamos la Europa League el jueves y el viernes no podía ni andar. No sé si de la tensión o que, pero estaba muerto. Yo creía que no llegaba al partido del domingo y llegué». Acerca de la gestión emocional del descenso señalaba además lo siguiente: «Para mí era muy difícil. Yo me fijaba siempre mucho en la gente de la grada y veía a la gente llorando y decías... es que les hemos fallado. Es la verdad, les has fallado. Estás ahí ganando mucho dinero, tienes mucha responsabilidad y les has fallado. No porque no lo hayas intentado, que lo habrás intentado, pero hay algún momento en el que algo malo habrás hecho. Igual no lo has intentado como lo tendrías que intentar, ¿sabes? Y pasa que cuando te das cuenta ya es tarde. ¿Y ahora qué haces? ¿Qué explicaciones le das a la gente? Se supone que no tenemos que dar explicaciones, pero para mí sí que tenemos que dar explicaciones . Estás ahí porque eres la imagen de su club. Si ven que no das el 100%, ¿qué quieres recibir de la gente? Es lo que me ha pasado a mí, que he dado el 100% y siempre he recibido cosas buenas de la gente. Hay gente que quiere recibir cosas sin hacer nada. No, campeón». «Por el cariño que tenia al club y a la ciudad fue un momento complicado. Ese verano a mí no me hubiese importado seguir en Segunda, pero es verdad que no se produce ningún tipo de llamada. Supongo que querían hacer una reestructuración de plantilla. Me fui de vacaciones a Nueva York con Rubén Pérez y me llama Joaquín Caparrós que me quería para el Granada. La suerte que he tenido es que siempre me ha pedido el entrenador en cada club al que he ido. Pepe Mel me pidió para ir al Betis. Nadie te asegura que vayas a jugar, pero sabes que le gustas al entrenador», concluía al respecto.