Un incendio desatado en la parte baja de una casa unifamiliar de dos alturas, avivado por la gran acumulación de enseres. La Guardia Civil trata de averiguar el origen de un fuego que la madrugada de ayer se cobraba la vida de su morador , un hombre de 56 años atrapado, precisamente, en la segunda planta, donde todas las ventanas disponen de rejas de seguridad. Los hechos tuvieron lugar alrededor de la 1 de la noche en el número 25 de la calle de las Estrellas, cuando por causas que están siendo investigadas, las llamas se desataron en el piso a ras de calle. Hasta allí acudieron cinco dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, los cuales se toparon con un fuego muy desarrollado y el consecuente humo extendido por todas las estancias de la vivienda. No sin dificultades (entre otras cosas, por la citada cantidad de objetos), los equipos desplazados consiguieron rescatar al afectado, aún con un hilo de vida. Se encontraba en parada cardiorrespiratoria a consecuencia de la inhalación de humo, lo que obligó a los sanitarios del Summa 112 a iniciar las maniobras de reanimación una vez fue extraído al exterior. Pero resultó en vano y tras cerca de treinta minutos intentando reanimarlo, no pudieron hacer más que confirmar su fallecimiento. Este suceso se suma al registrado en Carabanchel la semana pasada, cuando una mujer de 90 años y sus dos hijos perdían la vida en otro grave incendio originado en el interior de su vivienda. Hasta el número 3 de la calle Moreno acudieron los Bomberos del Parque 12 de Madrid, que, una vez sofocadas las llamas, localizaron primero los cadáveres de un hombre y una mujer de 56 y 66 años en el cuarto de baño, muertos por inhalación de humo. Y en un dormitorio hallaron después a la madre, en la cama y atacada directamente por el fuego. Los técnicos destacaron la «virulencia» de las llamas, que llegaron a romper la fachada del domicilio, en la tercera planta e inmediatamente inferior a dos áticos. Las primeras hipótesis apuntaban entonces a un fallo eléctrico en un aparato del salón, que fue la estancia que quedó peor parada de la vivienda. En ese sentido, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, recordó ayer la importancia de no descuidar los elementos de calor durante la noche y no sobrecargar los enchufes tras un repunte de incendios, en un invierno que ha afectado «con toda la crudeza». «Lo venimos advirtiendo en las campañas que hacemos previas al invierno, que es el momento de mayor riesgo de incendios en vivienda, por el uso de calefacciones alternativas, por dejar descuidados elementos de esas calefacciones o sobrecargar enchufes y por desgracia estamos viendo las consecuencias en muchas partes de España», señaló desde el Parque de Bomberos de Valdemoro. Ante un inicio de año «complicado», advirtió de que hay que tener controlados los elementos de calefacción e instalar detectores de humo, por lo que insistió al Gobierno «que los haga de una vez igual que en todos los países de Europa obligatorios en las construcciones». «De noche va a ser el único elemento que nos va a alertar si se inicia un incendio nos va a poder avisar», precisó, convencido de la importancia de incorporarlos también en las viviendas antiguas, que muchas veces son las que mayores riesgos comportan porque son habitadas por personas mayores, vulnerables o que viven solas.