Sujeto agrede sexualmente a menor en Año Nuevo en Breña y, pese a pruebas médicas, sigue libre
La madrugada del 1 de enero, tras la celebración de Año Nuevo de una promoción de secundaria en el distrito de Breña, una adolescente de 17 años se separó de sus amigos cuando intentaban regresar a casa y se acercó a un grupo de hombres para preguntarles si habían visto a sus compañeros. Entre ellos se encontraba Joan Braulio Llanos Machuca (31), quien es hoy investigado por abuso sexual.
Según la denuncia policial, al verse retenida por los desconocidos, la joven intentó pedir ayuda a una de sus amistades; sin embargo, uno de sus compañeros pensó que se trataba de una broma y no le tomó importancia hasta cuando vio que la subieron en una moto, que se encontraba junto a un carro negro. En ese momento fotografió la placa del vehículo.
“Mi sobrina estaba en un estado disminuido de sus facultades, igual sus amigos. El grupo, al ver que había una chica en ese estado, botaron a los niños e interceptaron a mi sobrina. Tengo entendido que estaba el tipo, su papá y otras personas de la zona que le dicen La Barreada, que es un sitio peligroso”, relató para La República el tío de la víctima, Luis Zárate.
Los jóvenes asustados acudieron a la casa de la madre de la adolescente para informar lo sucedido e intentar rastrear su ubicación. Luego de varias horas, la adolescente, desorientada y sin recordar con claridad lo ocurrido, envió su ubicación junto con dos audios pidiendo ayuda para escapar del lugar.
“Mi hermana inmediatamente va con sus amigos del colegio al sitio, al que le dicen El Castillo de Huaraz. Logran ingresar y comienzan a buscar. En el segundo piso, abren una puerta y ahí estaba el sujeto desnudo, mi sobrina semidesnuda. Las personas que se sumaron a defender a mi hermana se le fueron encima al tipo, producto de la indignación, y la gente del solar lo defendió y lo ayudó a escapar”, refirió.
Desinterés policial
Tras rescatar a la adolescente, su madre acudió con ella a la comisaría de Breña para presentar la denuncia. Según la familia, desde el inicio percibieron una falta de predisposición para atender un caso que, por su naturaleza, debía ser asumido con rapidez. “Para empezar, este tipo de casos se maneja mediante Depincri y no sé por qué motivo la comisaría quería manejarlo ellos. Desde ahí fue raro”, señaló Zárate.
La situación se tornó más tensa durante el traslado de la menor al médico legista. De acuerdo con el relato familiar, la profesional que debía realizar la evaluación se negó inicialmente a practicar el examen, alegando que la adolescente no otorgaba su consentimiento. Fue recién luego de la insistencia de la madre —quien incluso grabó el momento en que su hija afirmaba que sí autorizaba la evaluación— que se realizó el procedimiento. Los resultados médico-legales evidenciaron lesiones compatibles con violencia sexual.
Con los exámenes en mano, la familia retornó junto a efectivos policiales al inmueble donde ocurrieron los hechos. Sin embargo, según refieren, personas del lugar; entre ellas, la hermana del investigado, impidieron el acceso a la vivienda. Ante la negativa de ingreso, los agentes se retiraron señalando que no podían continuar sin una orden judicial. “La Policía no actuó como autoridad. Y dieron indicios como de que ellos podían hacer su trabajo mejor en caso de que se pueda manejar de otra manera. A mí me pareció raro”, agregó.
La identificación del presunto agresor tampoco se produjo de inmediato. Según el tío de la víctima, fue la propia familia la que, a partir de la placa de una motocicleta estacionada en el lugar, logró rastrear su identidad y posteriormente comunicarlo a la Policía. Pese a ello, afirmaron que la ampliación de la denuncia se concretó recién tras insistencias y tensiones con los efectivos. Además, los oficiales le indicaron que ya había transcurrido el plazo de flagrancia, por lo que ya no podían detener al acusado.
Desde entonces, el caso pasó a conocimiento del Ministerio Público, pero sin que hasta ahora se haya concretado la detención del investigado y sin que se designe un fiscal para el caso hasta el momento. La familia denuncia que tampoco recibió apoyo oportuno del Centro de Emergencia Mujer, que recién contactó a la víctima cinco días después de la agresión y que dos mujeres y un hombre allegados a Braulio Llanos Machuca llegaron incluso a su domicilio para amenazarles para que retiren la acusación.
“La Defensoría del Pueblo al menos mandó un escrito para que se designe al juzgado correcto; ya hay un despacho que va a ver el caso, pero mientras ocurre todo eso, que son procesos burocráticos que van a tomar tiempo, nosotros estamos con mucho miedo”, afirmó Zárate.
Presunto violador registra antecedentes penales
Mientras observaba la ineficiencia y demora de las autoridades en el caso de su sobrina, Luis Zárate descubrió que Joan Llanos Machuca registraba antecedentes penales y policiales previos a los hechos denunciados. De acuerdo con información oficial a la que tuvo acceso este medio, el presunto abusador fue detenido en diversas oportunidades por delitos de robo agravado y robo a mano armada, cometidos en el distrito de Breña y zonas aledañas.
Entre los registros figura una detención ocurrida el 17 de agosto de 2012 por el delito contra el patrimonio en la cuadra 15 del jirón Jorge Chávez, así como una denuncia posterior, del 23 de agosto del mismo año, por robo agravado en banda en el jirón Dean Valdivia, entre las cuadras 6 y 7. Un año después, el 7 de abril de 2013, fue denunciado por robo agravado a mano armada en la avenida 28 de Julio, en el Cercado de Lima.
“Lo peor es que en el 2015 tiene una denuncia con cuatro personas más por persecución policial por auto robado, que al parecer es porque habían robado un banco y se estaban dando a la fuga, y por ese delito purgó condena en Lurigancho de 2015 hasta agosto de 2025. Esta persona es reincidente”, lamentó.
Para la familia de la víctima, este antecedente incrementa la preocupación por la falta de medidas preventivas a mi familia y una detención preliminar por parte de las autoridades. “Él es un delincuente. Se puede escapar y nos puede mandar hacer algo”, sostuvo Zárate.
Canales de ayuda
Si eres o conoces a alguien que ha sido afectada o involucrada en hechos de violencia familiar o sexual, comunícate de manera gratuita a la Línea 100 del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, que cuenta con un equipo especializado en “brindar información, orientación y soporte emocional”. Además, la Línea 100 tiene la facultad de derivar los casos de violencia familiar o sexual más graves a los Centros de Emergencia Mujer o al Servicio de Atención Urgente.
Este servicio atiende las 24 horas, todos los días del año (incluye feriados). Recuerda que, ante una emergencia, los números de teléfono a los que te puedes comunicar son el 116, número de los bomberos, o al 105, número de la Central de Emergencia de la Policía Nacional del Perú.
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