El precio del aceite de oliva virgen extra sorprende al inicio de 2026
Precios en origen del aceite de oliva al comenzar 2026
Según las últimas actualizaciones del mercado oleícola en la primera semana de enero, el aceite de oliva virgen extra mantiene una cotización en origen cercana a los 4,00 € por kilo, consistentemente reportado por distintas fuentes del sector. Este nivel se ha mantenido sin grandes alteraciones en las últimas semanas de diciembre, aunque con ligeros ajustes semanales dependiendo de los registros oficiales y privados.
Por ejemplo, en la comunidad valenciana, los datos oficiales reflejan que el AOVE se vendió en torno a los 4,00 €/kg en la última semana del año, mientras que en algunas plataformas especializadas de compraventa el precio medio se situaba ligeramente por encima de los 4,10 €/kg.
Comparativa con otras categorías de aceite
- Aceite de oliva virgen: alrededor de 3,70 – 3,80 €/kg, según registros autonómicos y observatorios sectoriales.
- Aceite lampante: entre 3,40 – 3,60 €/kg, sujeto a registro y medios de observación de mercado.
Estos valores confirman que, aunque el AOVE ocupa el nivel más alto dentro de las categorías de aceite en origen, las diferencias con el virgen y el lampante no son tan amplias como en campañas anteriores.
Factores que influyen en la cotización actual
El mercado del aceite de oliva en España sigue siendo sensible a múltiples variables que pueden tensionar los precios en origen y en los lineales de los supermercados:
Oferta y producción
La producción de aceite de oliva en España —principal productor mundial— ha experimentado variaciones en los últimos años debido al comportamiento climático, con lluvias dispares y periodos de sequía que afectan directamente al rendimiento de las cosechas. Aunque la campaña 2025/2026 se esperaba que presentase cifras similares a la anterior, ciertos organismos privados y asociaciones señalan que los volúmenes recogidos y comercializados han sido suficientes para estabilizar los precios en torno a los niveles actuales.
Demanda y mercado internacional
La demanda interna y externa sigue siendo clave para entender la evolución de los precios. Los mercados internacionales, especialmente en la Unión Europea, muestran dinámicas diversas en la producción y exportación de aceite de oliva, lo que puede generar presiones al alza o a la baja sobre el precio en origen. Aunque España sigue dominando la producción global, la competencia con otros países como Italia y Grecia influye en las expectativas de precio.
Clima y condiciones agrarias
Las condiciones meteorológicas, como lluvias o sequías, alteran el volumen y la calidad de las aceitunas, afectando directamente los costes de producción y, por ende, las cotizaciones del aceite. Estas variaciones climáticas también inciden en la percepción de los mercados y en la estrategia de comercialización de cooperativas y almazaras.
¿Cómo afecta esto al consumidor?
Mientras que los precios en origen rondan los 4,00 €/kg para el virgen extra, los precios finales al consumidor suelen ser superiores, reflejando costes de envasado, distribución y márgenes comerciales. En supermercados y tiendas minoristas, botellas de AOVE pueden oscilar considerablemente, con ofertas y gamas premium que superan este umbral en función de la marca y volumen adquirido.
Esta diferencia entre el precio en origen y el precio al consumidor ha sido objeto de análisis por parte de asociaciones de consumidores y organismos del sector, que señalan cómo parte de la bajada en cotización no siempre se traslada de forma proporcional al bolsillo de los compradores.
Perspectivas para 2026
Los especialistas del sector olivarero consideran que, si bien los precios de AOVE han logrado cierto equilibrio respecto al nivel excepcionalmente alto de años anteriores, la evolución durante 2026 dependerá de factores como la estabilidad climática, la demanda internacional y las políticas agrarias relacionadas con el sector oleícola.
Con mercados en origen relativamente estables y sin grandes oscilaciones, el precio del aceite de oliva virgen extra se consolida como un indicador clave de la salud económica del sector agrícola español en este inicio de año.