Ratifica Venezuela esfuerzos por la liberación de Maduro y Cilia
CARACAS, enero 10.— La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, llamó a mantener la movilización para lograr la liberación del Jefe de Estado, Nicolás Maduro, secuestrado hace una semana por EE. UU. junto a su compañera, Cilia Flores, y por el avance de la «felicidad social».
La exhortación fue formulada durante la inauguración el viernes de un Centro de Atención Integral a la Mujer y Parto Humanizado en la localidad de La Candelaria, que forma parte de una entrega simultánea de obras de salud en diversas regiones venezolanas, y sigue a la apertura de otras de carácter social en los días recientes.
Ello da cuenta de la continuidad del proceso bolivariano y la salvaguarda de la institucionalidad buscados con el nombramiento de Delcy para encabezar el ejecutivo ante la «ausencia forzosa» de Maduro, como lo proclamó la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia cuando dictaminó su juramentación.
«Nosotros estamos trabajando por ellos, con un solo clamor: la libertad de Nicolás Maduro y Cilia Flores. A una semana de que se los llevaron, salimos de manera permanente a las calles a pedir su liberación», enfatizó.
En efecto, las movilizaciones que exigen el regreso de ambos prosiguieron este sábado con lo que Telesur calificó como «una marea roja» integrada por miembros de movimientos sociales, trabajadores y comuneros, que partió desde las inmediaciones de la capitalina Plaza Venezuela con destino a la sede de la Asamblea Nacional.
Bajo la consigna «Venezuela no se rinde», la marcha también denunció el intervencionismo estadounidense y la violación de la soberanía y los derechos humanos cometida con los bombardeos a objetivos militares en la madrugada del sábado anterior que impactaron a civiles, y provocaron daños a la infraestructura del país, entre las que se cuentan, precisamente, instalaciones científicas y sanitarias, con el saldo humano de un centenar de asesinados.
Las demandas, reportó Telesur, son enarboladas en las calles en los 23 estados venezolanos y la capital. En ese movimiento destaca la participación de las comunas, que el despacho consideró clave para mantener la cohesión social y la defensa de las instituciones.
Mientras la Presidenta encargada encabeza la Comisión de alto nivel para denunciar el secuestro ante las instancias internacionales, «el apoyo popular en las calles brinda el respaldo político necesario para la ofensiva diplomática», estimó Telesur.
Luego de la amenaza de Trump de una «segunda oleada» de bombardeos al país y que en declaraciones recientes estimó innecesarias, la empresa Petróleos de Venezuela, que ha sufrido con rigor desde hace más de cinco años las medidas coercitivas unilaterales de
Estados Unidos, anunció en un comunicado una «exitosa operación en conjunto» con Estados Unidos para el regreso a las costas venezolanas del tanquero Minerva, de bandera rusa, y que «zarpó sin pago ni autorización de las autoridades venezolanas», dijo el texto, publicado por la Agencia Venezolana de Noticias este sábado.
La embarcación está registrada por Washington como Bella 1, y fue detenida y ocupada por fuerzas estadounidenses en aguas del Atlántico pese a las advertencias de la compañía en Moscú de que navegaba en lastre, sin carga, en el contexto de secuestros de otros dos tanqueros portadores de petróleo venezolano, que Donald Trump ha calificado como crudo «sancionado».
Gracias a esa primera exitosa operación en conjunto, prosiguió la nota de PDVSA, el buque se encuentra navegando de regreso hacia aguas venezolanas para su resguardo y acciones pertinentes, señaló.
Como en Venezuela y otras ciudades del mundo, una multitudinaria marcha en México exigió libertad para el Presidente venezolano. Foto: PL
Precisamente Rusia, entre otras naciones que han dado cuenta de su apoyo a Venezuela, ratificó ese respaldo el viernes por medio de su Embajador en Caracas, y durante un encuentro entre este y el canciller venezolano, Yván Gil.
Por medio de sus canales oficiales, Gil informó que la entrevista permitió evaluar detalladamente las consecuencias de la agresión estadounidense.
El embajador Serguei Mélik-Bagdasarov transmitió un renovado y firme mensaje de solidaridad de su Gobierno, y reiteró su rechazo absoluto al uso unilateral de la fuerza, al tiempo de concordar con Caracas en que el diálogo y la diplomacia son las únicas herramientas legítimas para resolver las controversias.
Durante la reunión, reportó Telesur, también se pasó revista a la agenda de cooperación bilateral, que comprende sectores estratégicos como los de la energía, defensa, tecnología y salud, y las partes concordaron en profundizar los proyectos conjuntos previstos para este año.
Entre otras demostraciones solidarias, se reportó este sábado la llegada a Venezuela de un primer cargamento proveniente de Brasil y contentivo de 40 toneladas de insumos médicos, luego de la destrucción por los bombardeos estadounidenses de 85 contenedores con material indispensable para la atención a los pacientes con afecciones nefrológicas, se informó.
Mientras tanto, Trump continúa su arremetida para apoderarse del petróleo venezolano, y el viernes se reunió en la Casa Blanca con los ejecutivos de 14 empresas petroleras, y según reportó RT, algunos gigantes del sector se mostraron cautelosos y rechazaron comprometerse con las inversiones multimillonarias planeadas por Trump, argumentando falta de seguridad jurídica y riesgos significativos.
Trump, ansioso por concretar acuerdos «hoy», delineó un futuro donde compañías estadounidenses y de otros países inyectarían hasta 100 000 millones de dólares para reactivar la devastada industria venezolana. Prometió garantías de seguridad (sin detalles específicos ni compromiso de presencia militar) y afirmó que las empresas tratarían «directamente con nosotros», no con Venezuela.
Sin embargo, la respuesta de los grandes actores del sector fue mucho más cauta y señaló obstáculos concretos. Según Axios, Exxon calificó a Venezuela de «no invertible» sin cambios legales y comerciales profundos; ConocoPhillips subrayó la necesidad de reestructurar la deuda y todo el sistema energético del país; mientras Chevron, la única que opera allí actualmente, priorizó la seguridad de sus empleados y la protección de sus activos, adhiriéndose estrictamente a las leyes y sanciones estadounidenses.
Solo algunas independientes, como Hilcorp Energy, mostraron un compromiso inmediato. Funcionarios sugirieron que el capital inicial debería venir del sector privado, con un posible apoyo crediticio estatal para proyectos grandes.