Fue Napoleón, el emperador que acabo sus días en una desolada isla atlántica, humillado y derrotado, quien afirmó: «Podemos detenernos cuando subimos, pero nunca cuando descendemos». Nicolás Maduro, el conductor de autobuses que gobernó Venezuela durante 13 años, fue llevado con esposas y un mono de color marrón, calzado con unas sandalias de color naranja, ante un juez de Manhattan. Su traslado al juzgado fue recogido por las cámaras, que reflejaban la caída de un tirano que tendrá que responder de delitos que implican una condena a 40 años de reclusión o cadena perpetua. «Soy el presidente de Venezuela . He sido capturado en mi casa de Caracas y me considero un prisionero de guerra», alegó. El juez le interrumpió...
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