Los líderes de la moda se preparan para la "volatilidad" como nueva normalidad
El año 2026 se perfila como uno de los más complejos para la industria de la moda. El repunte de los aranceles comerciales, la inestabilidad geopolítica y el deterioro de la confianza del consumidor alimentan la inquietud en el sector, según recoge The State of Fashion 2026, la décima edición del informe anual elaborado por McKinsey & Company junto a BoF Insights, el área de análisis de datos y consultoría de The Business of Fashion.
Casi la mitad de los ejecutivos del sector (46%) prevé que las condiciones empeoren en 2026, siete puntos porcentuales más que el 39% que expresaba ese temor el año anterior. Además, el 78% identifica la confianza del consumidor y su disposición al gasto como la principal amenaza para el crecimiento, frente al 70% registrado en la edición previa del informe.
A diferencia de ejercicios anteriores, dominados por la incertidumbre coyuntural, los líderes del sector parecen haber interiorizado que la volatilidad constante ha dejado de ser una anomalía para convertirse en la norma.
«Desafiante» es, de hecho, el término que más se repite entre los ejecutivos para definir el próximo ejercicio. Pese al contexto adverso, el informe también refleja signos de optimismo. Un 25% de los directivos confía en que las condiciones mejoren en 2026, frente al 20% del año pasado, lo que evidencia una creciente polarización en las expectativas del sector. Entre las categorías con mayor potencial destacan la joyería, las gafas inteligentes y el mercado de reventa.
Oportunidad en medio de la tempestad
Desde el ámbito empresarial, algunas compañías detectan oportunidades en este escenario de ajuste. Fuentes del sector como Multiópticas confían en que 2026 marque el inicio de un crecimiento más sostenible, con retornos estables y una mayor orientación al valor añadido y la diferenciación.
«Para muchas compañías de retail y moda, 2025 ha sido un año muy duro, con caídas de facturación reflejadas en distintos informes. Sin embargo, esa corrección está generando una mayor conciencia: productos más responsables, una demanda creciente de calidad, durabilidad, asesoramiento y garantías, especialmente en óptica», explica Carlos Crespo, CEO MO Global Eyewear. «Todo ello apunta a un mercado más estable y enfocado en productos de mayor necesidad y segmentos de mayor valor».
Crespo considera que asumir la volatilidad como nueva normalidad puede resultar incluso «productivo» y «transformador». «La volatilidad obliga a ser ágiles, flexibles y a replantear estrategias de forma continua. Más que un problema, es un estímulo para innovar, optimizar procesos y anticiparse al cambio. Las empresas que sepan adaptarse —en la cadena de suministro, en la propuesta de valor o en la tecnología— ganarán terreno», subraya.
Las previsiones apuntan a que los principales mercados mantendrán una evolución relativamente estable, con crecimientos de un solo dígito. En moda, el avance seguirá siendo moderado a escala global: Europa crecerá entre un 1% y un 2%, mientras que Estados Unidos y China lo harán entre un 1% y un 3%. En este contexto, Inditex confía en seguir impulsando su crecimiento a largo plazo. «Nuestro modelo de negocio, basado en la flexibilidad, la capacidad de respuesta y el suministro en proximidad durante la temporada, nos permite reaccionar rápidamente a las tendencias y reforzar nuestra posición en el mercado, apoyándonos en la inversión continua en tiendas, canal online global y plataformas logísticas centralizadas», señalan fuentes del grupo.
El sector del lujo mejora
Por su parte, el sector del lujo registrará tasas de crecimiento ligeramente superiores a las de la moda generalista en los principales mercados. Este repunte estará impulsado, en parte, por la llegada de nuevos directores creativos a finales de 2025, un movimiento que se perfila como el necesario reinicio tras el periodo de desaceleración del sector, según el McKinsey Global Fashion Index.
Los cambios en la política arancelaria de Estados Unidos aplicados en 2025 han redefinido el comercio global. De cara a 2026, los aranceles seguirán desempeñando un papel clave: el 76% de los ejecutivos del sector considera que la gestión de las disrupciones comerciales y el aumento de los aranceles será el factor más determinante para la evolución de la industria, y el 40% señala la interrupción de los flujos comerciales como uno de los principales riesgos.
Aunque Multiópticas no se ha visto afectada de forma directa hasta el momento, Crespo apunta que la compañía mantiene una búsqueda activa de nuevos proveedores y localizaciones, especialmente de proximidad, para anticiparse a posibles escenarios futuros.
En paralelo, la percepción sobre el mercado norteamericano se ha deteriorado: alrededor de un tercio de los ejecutivos considera que las condiciones en la región ya no son prometedoras o resultan poco alentadoras. Ante este contexto, las empresas anticipan nuevas subidas de precios. El 71% de los ejecutivos prevé incrementos en 2026, frente al 52% del año anterior. La tendencia es aún más acusada en Norteamérica, donde el 45% planea aplicar aumentos superiores al 5% en los próximos doce meses.
El auge de la IA
Por otro lado, los ejecutivos sitúan la inteligencia artificial como la mayor oportunidad para la industria en 2026. Las marcas líderes ampliarán sus inversiones en IA más allá de proyectos piloto. Y es que su uso avanza con rapidez: el 41% de los consumidores afirma confiar más en los resultados generados por IA que en la publicidad tradicional, y el 85% declara estar más satisfecho con las compras asistidas por IA que con los métodos online habituales.
El mercado de la belleza alcanzará los 580.000 millones de dólares
El sector de la belleza consolida su posición como una de las industrias de consumo más dinámicas y resilientes frente a la incertidumbre económica global. En un escenario marcado por la volatilidad, la inflación y los cambios en los hábitos de consumo, la cosmética, la perfumería y el cuidado personal continúan mostrando una capacidad de adaptación superior a la media. Así lo confirman los datos presentados en el Beauty Cluster Beauty Trends Lab 2025, un encuentro que reunió a expertos, analistas y compañías líderes del sector para analizar las principales palancas de crecimiento a medio plazo.
Según los datos, el mercado global de la belleza alcanzará los 580.000 millones de dólares en 2027, impulsado por un crecimiento anual sostenido del 6%. Este avance estará liderado por el e-commerce, que crecerá a un ritmo del 12% anual, y por el segmento premium, que registrará un incremento del 8%, confirmando el desplazamiento del consumidor hacia propuestas de mayor valor añadido. «El sector beauty se ha convertido en un motor económico estable. Crece incluso en entornos complejos porque el consumidor prioriza la eficacia, la ciencia y la innovación constante», señalan desde Beauty Cluster.