El tertuliano me llamó fascista en televisión: «Fascista que defiende el fascismo». Todos hemos escuchado discutir a los demás y hemos discutido con ellos; a veces resulta divertido y otras, muy desagradable. La discusión tiene que ver con que uno argumenta que se ajusta más al orden de la naturaleza. Para que la discusión funcione, los contendientes deben estar también de acuerdo en ese orden que representan en conceptos, palabras y magnitudes compartidas o, de lo contrario, la discusión carece de sentido. En el prefacio de 'Mero cristianismo', C. S. Lewis reniega del uso de 'cristiano' para referirse a alguien que, sin seguir las doctrinas de Cristo, comparte aproximadamente sus valores. Lewis explica cómo corre el riesgo de la palabra...
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