El ministro de Relaciones Exteriores de Irán , Abás Araqchi, ha afirmado que su país está preparado para una guerra y también listo para negociar , informa AFP. Lo ha dicho después que Washington afirmara que el Gobierno iraní busca conversaciones para evitar una intervención militar por la represión a las protestas. Irán «no busca la guerra, pero está totalmente preparado», ha expresado Araqchi, en una conferencia de embajadores extranjeros en Teherán. «También estamos listos para negociar, pero las negociaciones deben ser justas, con igualdad de derechos y basadas en el respeto mutuo». Por otro lado, Araqchi ha denunciado este lunes que las manifestaciones contra la crisis económica y el empeoramiento del nivel de vida derivaron en violencia para dar una «excusa» a Estados Unidos para intervenir , después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya amenazado con hacerlo ante la represión de las movilizaciones. Así, ha sostenido que los primeros días de las protestas, «entre el 28 y el 30 de diciembre», fueron «totalmente pacíficas» y tuvieron como objetivo «expresar opiniones, algo que es un derecho natural». «El Gobierno inició un diálogo», ha afirmado, antes de subrayar que estas movilizaciones «prácticamente habían terminado tras tres días» . «Desde el 8 de enero hacemos frente a una fase totalmente nueva y diferente», ha dicho el jefe de la diplomacia iraní, que ha añadido que a partir de esta fecha «se registró la llegada de agentes y grupos terroristas a los lugares de las protestas». «Presenciamos la llegada de armas a las manifestaciones», ha explicado. «Estaba totalmente claro que había planes para sacar a los manifestantes de su camino y generar caos social», ha apuntado, al tiempo que ha reseñado que «agentes armados» abrieron fuego contra agentes y civiles. «Su objetivo era aumentar la cifra de muertos en las protestas porque Trump dijo que intervendría si aumentaba la cifra de fallecidos», ha esgrimido. Araqchi ha incidido en que las autoridades cuentan con pruebas sobre «disparos efectuados contra las fuerzas de seguridad para aumentar el número de víctimas, que es lo que quiere Trump», según ha recogido la agencia iraní de noticias Student News Agency y cita Europa Press. Por otra parte, ha destacado que el país atraviesa ahora una tercera fase, que arrancó el 10 de enero, y que ha derivado en que «la situación esté bajo control», después de que una organización no gubernamental HRANA, fundada en 2005 y con sede en Estados Unidos, haya cifrado en más de 500 los muertos durante las protestas .