El Juan Sebastián de Elcano vuelve a zarpar desde Cádiz: así arranca una travesía clave para la Armada
El Juan Sebastián de Elcano ha zarpado desde la ciudad de Cádiz para dar comienzo a su 98º crucero de instrucción, una de las actividades más relevantes del calendario anual de la Armada española. La salida del buque escuela se produjo en un acto oficial que reunió a autoridades civiles y militares, consolidando una imagen que se repite cada año y que mantiene un fuerte vínculo entre la ciudad y el histórico velero.
Antes de hacerse a la mar, los guardiamarinas que participan en esta campaña completaron una serie de actos tradicionales que forman parte inseparable del inicio del crucero del Juan Sebastián de Elcano. Entre ellos se incluyeron la ofrenda floral en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando, la visita a la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y los actos religiosos celebrados en Cádiz, que refuerzan el componente simbólico y formativo de la travesía.
A partir de este punto se desvela el dato clave del viaje: el Juan Sebastián de Elcano permanecerá siete meses en navegación, con una planificación que contempla 152 días de mar y 50 jornadas de escala en distintos puertos. A bordo viajan 73 guardiamarinas, que completarán una fase esencial de su formación como futuros oficiales de la Armada.
Un crucero decisivo para la formación naval
El crucero de instrucción del Juan Sebastián de Elcano tiene como objetivo principal la enseñanza práctica en la mar. Durante la travesía, los guardiamarinas reciben clases teóricas y participan activamente en todas las maniobras del buque, desde las guardias de navegación hasta las labores de mantenimiento y vida a bordo.
Esta experiencia permite a los alumnos enfrentarse a condiciones reales de navegación, algo que resulta fundamental para su preparación profesional. La mayor parte del tiempo del crucero se desarrolla en alta mar, lo que refuerza la autonomía, la disciplina y la capacidad de trabajo en equipo, valores centrales en la carrera naval.
Más de nueve décadas surcando los mares
El Juan Sebastián de Elcano fue construido en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz y botado el 5 de marzo de 1927. Un año después, en agosto de 1928, fue entregado oficialmente a la Armada. Desde entonces, ha acumulado cerca de un millón novecientas mil millas náuticas y ha recalado en más de 70 países.
El nombre del buque recuerda al marino español que completó la primera vuelta al mundo en 1522. En reconocimiento a aquella hazaña, Carlos I concedió a Juan Sebastián de Elcano un escudo con la leyenda latina Primus circumdedisti me, una referencia directa a la primera circunnavegación de la Tierra.
Un símbolo de España en el exterior
Además de su función docente, el Juan Sebastián de Elcano actúa como una auténtica embajada flotante. Su presencia en puertos extranjeros contribuye a la proyección internacional de España y al fortalecimiento de las relaciones institucionales con otros países.
En cada escala, el buque abre sus cubiertas a autoridades, representantes locales y ciudadanos, convirtiéndose en un punto de encuentro para comunidades españolas en el exterior. Esta faceta diplomática refuerza el valor estratégico del crucero más allá del ámbito estrictamente militar.
Once vueltas al mundo y una reputación intacta
De los 97 cruceros de instrucción realizados hasta la fecha, once han consistido en auténticas vueltas al mundo. A lo largo de su historia, el Juan Sebastián de Elcano ha afrontado condiciones meteorológicas adversas en todos los océanos, demostrando un comportamiento marinero que lo ha convertido en una referencia internacional entre los grandes buques escuela.
La salida desde la bahía de Cádiz, acompañada por numerosas embarcaciones, volvió a dejar una imagen reconocible y cargada de simbolismo. Con este nuevo viaje, el Juan Sebastián de Elcano reafirma su papel como pilar de la formación naval española y como uno de los grandes iconos marítimos del país.